Mi pareja y yo llevamos dos años intentando tener un hijo. Dos años de ilusiones, de pruebas de ovulación, de apps que te dicen los días fértiles, de a ver si esta vez. Dos años de abrazarnos cuando bajaba la regla y de imaginar nombres que no usamos. sí es cierto que como somos relativamente jóvenes, por ahora no habíamos dado el paso de pedir ayuda externa.
Y hace una semana mientras volvíamos en coche de una cena con amigos me soltó que todo este proceso le está quemando mucho, que en vez de tener más ganas cada vez tiene menos de ser padre, y que cree que no puede seguir intentándolo.
No es que yo tenga una obsesión con la maternidad pero sí era un deseo real y ahora todo este tiempo, todas estas ilusiones… siento que han sido en una sola dirección.
Y yo no sé qué hacer.
Porque le quiero. Mucho.
Pero no sé si puedo renunciar a esto.
Y tampoco quiero obligar a nadie a tener un hijo que no desea.
Quedamos en volver a hablar de esto con calma, y estos días hacemos como si nada. Pero yo estoy que ni duermo por la noche :(
