Lo escucho y lo leo en todas partes. Y ya estoy harta. Hasta los mismísimos ovarios. Que si se está retardando mucho la maternidad, que si vamos a ser abuelas, que si no vamos a poder lidiar con la adolescencia de nuestros hijos, que si no es ético ser madre tan mayor y privar al niño de la energía de una madre más joven (ojo!! MADRE, nunca se dice esto del padre)….. que si, que si….. que sí, que se meta cada quién su opinión no pedida por dónde mejor les parezca. Hasta el mondongo de tanto y tanta ilustrada dando lecciones de moralidad, biología y otras que NADIE, oiga usted, NADIE ha pedido.
Que yo con mi vida y con mi útero hago lo que me sale de los ovarios. Vamos, lo que me de la real gana.
Tengo 40 años, casi 41 y me estoy planteando ser madre. Madre biológica, porque quiero y me apetece. Porque a esta edad me veo preparada mental y físicamente para poder serlo. Y también económicamente. Cosa que cuando tenía 25 no lo estaba en ninguno de esos aspectos.
Pues cuando comento esto, mi intención de ser madre “a mi edad”, hay opiniones para todos los gustos, pero priman las del estilo…”ufff pero con lo mayor que eres para eso”. Al principio ni caso les hacía a estos comentarios, pero ya es que no puedo con ellos . Es una pesadilla. ¿Te he pedido “tu sincera opinión”? Pues no, cállate!!
¿Edadismo, tal vez? Probablemente. Tanto postureo sobre la eterna juventud aburre. La decisión es mía y la opinión es tuya. Quédatela.
Ha habido madres mayores y jóvenes de toda la vida. La diferencia importante es que ahora podemos elegir el momento en que queremos ( o no queremos) serlo.
Y yo quiero serlo ahora.
Empezamos a tener asumido que de los cuerpos no se opina, pues apliquémoslo a las decisiones sobre la maternidad. Sobre si alguien quiere o no quiere tener hijos y cuándo quiere tenerlos.
No soy tan ingenua como para ignorar el hecho de que biológiamente el cuerpo está en las mejores condiciones para la maternidad en un rango de edad determinado; hasta aquí compro el argumento. Pero ¿y de las otras condiciones? Me refiero a nivel emocional, a nivel económico y de estabilidad laboral. Esto también es salud. Y muy pocas veces se tiene en cuenta.
Evidentemente, si mi ginecóloga me desaconseja totalmente la maternidad por algún problema concreto de salud, lógicamente el proyecto de ser madre se descarta. No es a esto a lo que me refiero. Me refiero en circunstancias de salud normales. Que todo el mundo tenga que opinar de que si eres mayor, o no vas a tener paciencia o energía o qué sé yo, pues ya cansa un poco… que no eres adivina!! déjame en paz!!
¿Tú vas a pasar por mi embarazo, por mi parto, a asumir mis riesgos? ¿Tú vas a pasar mis noches sin dormir, cambiar los pañales, cuidar las otitis?¿Tú va a hacer encaje de bolillos para conciliar mi horario laboral con el de mi criatura? No. Entonces, no opines. Tú decide hacer con
tu vida lo que quieras, toma tus decisiones a tu manera, por eso son tuyas. Esta es la mía. Y también decido hacerlo a mi manera.
Que ya está bien de juzgarlo todo, de opinarlo todo, de cuestionarlo todo. De todo de la vida y de las decisiones de los demás me refiero. Que está muy bien ser crítico pero muy mal criticar.
Que decía mi abuela ( y que sabia era), que es muy fácil arreglar la vida de los demás , pero muy difícil arreglar la de uno.
