Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Tengo que reconocerlo. Soy una gamer. Juego todo el tiempo que puedo. Y creo que eso no me hace ser peor madre.
Digo esto, porque siento la necesidad de defenderme y de justificarme. Estoy hasta el toto de que en todas partes se demonice el hecho de jugar a videojuegos, oye, que parece que si te gustan los videojuegos eres menos inteligente, tienes menos vida, eres peor madre y peor ser humano. Ya os lo digo, este tipo de comentarios me tienen hasta los mismísimos ovarios. Estoy segura de que si en vez de ser madre, fuera padre, nadie me juzgaría ni me cuestionaria tanto.
Pues eso. Me encanta jugar a casi todo. Y me encanta jugar a roblox con mi hijo de 7 años. En la última tutoría del cole, poco le faltó a la tutora para desmayarse cuando me preguntó lo típico, si mi hijo usaba pantallas, videojuegos y esas cosas durante mucho tiempo. Le dije con total naturalidad, que varias horas al día; os digo que a la mujer hasta le cambió el color de la cara. Me soltó la mítica chapa de que si eso no es adecuado, que si no se qué de problelmas de atención, y no sé cuantos rollos más, de ansiedad, falta de socialización y yo qué sé.
Le dije que yo no veía que mi hijo tuviera ningún problema de los que ella me decía y mientras tanto seguiríamos jugando los dos.
Viendo que era un aspecto de mi vida ( y de la del niño) que no tenía ni la más míninima intención de cambiar, me acabó diciendo que intentara reuducir el tiempo de uso del niño, estar pendiente de a qué jugaba y con quién. Que intentara combinar con otras actividades blablabla. Pues señora, ya haré lo que me dé la gana!! a ver que manía les ha entrado a todo el profesorado con aborrecer videojuegos y pantallas, teniendo en cuenta que los coles tienen a disposición del alumnado portátiles, ordenadores tablets y pizarras digitales… Qué pasa, que los del cole sí, pero los de casa no??? os juro que no lo entiendo!!!
Es que no os podéis imaginar lo que me fastidia que por ser mujer y con el plus de ser madre la gente se crea con derecho a cuestionar que ser gamer sea “bueno o malo”. Yo hago mi trabajo, en mi horario y cumplo con ello, exactamente igual que a las madres a las que les gusta leer, coser o ir de compras compulsivas. Y yo creo que es normal que si mi hijo me ve jugar él tambien quiera hacerlo. No dicen que la imitación es uno de los principales mecanismos de aprendizaje? Pues eso. El mío es una máquina de los videojuegos, y nos lo pasamos genial. Cuál es el problema? Ya me harta pensar que hay actividades y aficiones que están socialmente bien consideradas y otras no. Que si mi niño hace deporte, va a ajedrez y a club de lectura mientras su madre se va de compras y se toma un coffee con las colegas es bien, pero que si mi hijo y yo nos la pasamos juntos, compartiendo una afición ,( que sí, que por mucho que les joda a algunos, un videojuego es una afición), es malo. Pero, malo para quién? Para mí no es malo, es genial y para mi hijo también; nos lo pasamos de puto bien y compartimos tiempo de calidad. O es que la calidad del tiempo que pasamos juntos se mide en función de la actividad que hacemos? Pues hasta ahí podríamos llegar!!
