Desde ya hace bastante tiempo, quedar con mis amigos no ha supuesto otra cosa que no sea quedar en casa de alguien y estar durante horas y horas fumando marihuana embobados frente a una pantalla. Que igual para una tarde el plan no esté tan mal, pero el problema viene cuando comienza a ser lo mismo finde tras finde, dejando de lado una millonada de planes y viajes por el simple hecho de fumar. Ya no salimos de fiesta, no salimos «a la fresca», no vamos a conciertos, no salimos a cenar, nada de nada.
Por otra parte, prácticamente no nos preocupamos el uno del otro para absolutamente nada. Digo esto en el sentido en que o vas tú detrás de ellos, o directamente no sabrías absolutamente nada de nadie, no hay ningún entusiasmo en hacer absolutamente nada.
Personalmente, yo también fumo pero para absolutamente nada pienso seguir con su mismo ritmo. He quedado con otra gente, salido de fiesta con ellos y vamos, el panorama cambia enormemente. Y todo esto me da rabia, rabia porque soy una persona con mil ganas de hacer mil cosas distintas pero pienso que así me estoy estancando muchísimo, además de que porque ellos lleven este ritmillo de porros y vagancia ya nos hemos dejando a muchas personas por el camino por esto mismo.
Quizá la solución sea separarme un poco, y ver si piensan avanzar algo. Pero me da pena, porque ya son años de amistad y confianza pero lo están tirando todo a la basura.