Hola de nuevo a todas, os he estado leyendo (soy la autora).
Entiendo, que muchas penséis que maltratamos a nuestro hijo, con las prisas y los nervios igual no me expliqué bien, o algunas no hayáis leído mi respuesta anterior. Creedme que hacemos autocrítica, sabemos que tenemos muchas cosas a mejorar. Pero no hemos maltratado a nuestros hijos nunca.
El balcón de nuestra casa no es un balcón al uso, y lo explico ahora porque claro, un comentario dijo «supongo que es techado», y sí, CLARO, ni se me ocurrió explicar que no es medio metro con una barandilla y ale. No solo es techado (encima está el balcón del vecino de arriba), hay pared a ambos lados y la que lo convierte en balcón por así decirlo es una media pared enfrentada a la salida al balcón (no es de cristal ni es una barandilla con sus espacios, encima de esa media pared además hay una barandilla de varios centímetros). Además, estaba el toldo bajado enganchado a esa barandilla de metal. Ni se podía tirar para abajo, ni estaba a pleno sol, ni estaba encerrado allí: la puerta corredera que da acceso desde el salón estaba abierta y es de cristal, la temperatura en el balcón y el salón es la misma por tanto (y de hecho estábamos en alerta por posibles lluvias, era un día fresco, por eso teníamos abierto), y yo estaba allí, explicándole que no podía dejarle entrar mientras chillara como un cochino en un matadero, porque iba a despertar al bebé. El «balcón» es más grande que un balcón al uso, nos cabe mesa y sillas, la cama del perro, dos tendederos de ropa y aún queda un poco de espacio. Es como una terracita, pero que da a la calle. Sé que habrá quien diga que sigue siendo maltrato… En fin, quizá mandarlo a su habitación también lo es y merecemos que nos quiten la patria potestad. Por suerte no lo deciden esas personas.
Estamos casi seguros que no fue un vecino, que seguramente fuera alguien que pasaba por la calle e igual que vosotras, pensaría en lo peor. Porque los vecinos nunca nos han dicho absolutamente nada, con los que tenemos más confianza sí que han hecho algún comentario de que les oyen jugar, correr, llorar, dar voces… Pero también han dicho que es normal a esas edades y que ellos que ya son mayores echan de menos cuando sus hijos eran pequeños.
Para las que preguntan, a priori mi hijo parece un niño al uso, si destaca por algo es por lo curioso y movido que es, a nivel psicomotor ha ido siempre rapidísimo, habla estupendamente varios idiomas, le va bien en el cole… El problema principal es su puñetera resistencia a la autoridad y el control de la ira o de impulsos o como queráis llamarlo. Mi teoría es que fuera de casa se controla cuando se frustra o surgen esas situaciones en las que estallaría pero luego en casa descarga toda su frustración con nosotros y nos las comemos todas, y se libera a la mínima tontería que le niegas o le aplicas una consecuencia. Somos padres muy presentes, jamás se ha ido con familiares ni tenemos ayuda de los abuelos, ni padrinos, ni amigos, ni nadie. Y cuando pasa ese umbral y brota, entra en un estado mental que ya no hay nada que hacer más que esperar a que se calme.
También quería actualizaros que ya fuimos a la pediatra, le conté todo y me hizo varias preguntas, total al final me dijo que ella ve rasgos bastante claros de TDAH y quizá altas capacidades (hay otras personas en la familia extensa), que lo van a incluir en el circuito de valoración pero que no es un proceso rápido, que se coordinan con la escuela, psiquiatras, psicólogos, etc.
Si preguntáis por qué no lo hemos llevado antes, primero porque está la parte de negación de mi marido (por muy fácil que os parezca a algunas, hay que pasar un periodo de duelo, y eso no es fácil), aunque por suerte ya ha empezado a aceptar que quizá hay algo; y luego está que estas conductas en niños de 2 años por ejemplo son NORMALES, y tú vas haciendo lo que puedes, capeando, eligiendo tus batallas, leyendo muchos libros de crianza con apego, como poner límites con empatía, etc… esperando que con el tiempo mejore. Y tiene rachas que igual dices «oh, sí, estamos mejor» y luego vuelve a empeorar. Lo que ha pasado es que no solo no ha mejorado si no que me da a mí que con casi 6 años ya no es normal. Y te preguntas, si en el cole, en el parque, con los demás… se porta super bien, es que sabe hacerlo y quizá el problema sí que somos nosotros. Te entran dudas.
Sí, he probado a explicarle las cosas, a darle abrazos y cariño cuando se pone así, de hecho sigo haciéndolo y ofreciéndolo pero no sirve de nada. Y su padre también, es un hombre cariñoso y super empático, completamente corresponsable en todo pero especialmente en la crianza. Da igual lo que hagamos, hasta que él no lleva 10-15min (que se nos hacen a todos eternos) chillando, dando golpes, patadas, tirándose por el suelo y diciendo improperios NO SE CALMA. Entonces calmado se puede hablar, razonar, se lo vuelvo a explicar, pide perdón y a la siguiente AHI VUELTA A EMPEZAR. Varias veces por semana.
Gracias a todas, estamos ya más tranquilos, la solución está en camino, seguiremos aprendiendo como padres y familia y saldremos de esta más unidos.