Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
El día que me entere que iba a ser abuela en mi corazón había fuegos artificiales . Cōmo me lo dice así, por wasap? Esta niña se ha vuelto loca o què? No conoce a esa persona de nada . Me paso días dando vueltas en mi noria enfadada conmigo , con ella …pero no quedamos en que estabas reconstruyendo tu autoestima porque eras una mujer joven? Resulta que no, que vas a ser abuela, asúmelo !
Pasa el tiempo, lo acepto , intento ayudarla , aconsejarle , me estoy ilusionando , se convierte en prioridad en mis sueños .
Qué duro momento cuando llegan los dos diciendo que el bebé trae una malformación, grave, que la solución es cortar con esta bonita historia . Y así fue. Un fin de semana entero esperando que el cuerpo de mi hija acabara con esta historia, què dolor de mi niña , quė tristeza siento en mi pecho …otra vez vuelven los fuegos artificiales, pero estos suenan como truenos acompañados de una nueva crisis de identidad. Ahora me toca estar en la sala de espera , ahora eres sólo un mero acompañante, tu hija no te necesita como antes, está viviendo su propia historia y no puedes hacer nada por cambiarle el final, ni participar, sólo acompañarle en su dolor desde una sala en la que has podido acceder mintiendo al personal de la puerta principal por eso, porque no eres nadie ya .
Vuelve la ilusión!!!! Mi hija cambia de ciudad , la echo de menos y lloro pero soy muy feliz porque su barriguita crece de nuevo y es una niña. Estamos todos deseando su llegada , ilusión es la palabra que mejor describe estos meses.
Esas llamadas de miedo, no se está sintiendo bien ..no hacen mucho caso a su estado y ya es tarde , aunque aún no lo sepamos . Mi hija está grave , corre peligro su vida y nace Lucía, mi pequeña nietecita…es perfecta, sus deditos, sus pies, su barriguita inflándose por esos tubos que lleva.

Dividida en dos . Ambas corren peligro. Por que? Suplico cambiarme por una de ellas , hago promesas, suplico y nadie me escucha ..Lucía se va al cielo, acompañada de sus dos grandes papis y de sus tres abuelos , los mismos que la acompañan hasta el final.. esa era mi función de abuela que tenía el destino preparado para mi , es como si le diera la mano y la llevara hasta las puertas del cielo. Rota de dolor, enfadada con el mundo y no puedo llorar , ni tumbarme ni escucharme …mi hija aún más grave , ¿y si la pierdo a ella también? no imagino una vida sin ella . Una niña tan joven y con tantas lecciones.. hay historias entre nosotras que pocos conocen pero nos hicieron ser guerreras, luchadoras ..ya escribiremos algún día sobre eso, forma parte ya del pasado, eran lecciones para prepararnos para esta lección, la más difícil hasta ahora .
Marta se recupera de este golpe, es un ejemplo a seguir. Sigue siendo ella la que anima a los demás, mi pequeña luchadora, estoy tan orgullosa de ella , la amo tanto….qué me da vergüenza decirle que Lucía se llevó ese día una parte de mi corazón, no hay día que no mire al cielo y la idealice, le hablo , le cuento cosas…si , puede que me haya vuelto loca pero qué malo tiene estar loca de amor.
Abuelita María.