Hola!
Me presento: soy una chica de 26 años, tímida, de primeras actúo en función a la energía que me llega de la gente. Conocer gente nueva me pone nerviosa. Nunca sé de qué hablar porque me quedo en blanco, no suelo iniciar la conversación con nadie, espero a que lo hagan los demás (por el motivo anterior) y suelo dar la impresión de borde. Por este motivo, mi vida amorosa no ha sido muy amplia.
Pues bien, hace tres años o así, mi mejor amiga comenzó a salir con un chico… Siempre me contaba historias que la pasaba con él y sus amigos, y llamadme loca pero tenía la sensación de que conectaría muy bien con uno de ellos. Un día me pidió que saliera con ellos y los amigos de él, así estaríamos juntas y conocería a gente nueva, y por ella allá que fui.
El día llegó y reconozco que me lo pasé bien, y mi sensación fue real. Pasaron los días y de repente un Whatsapp, sí, de ÉL. No era gran cosa pero me hizo muchísima ilusión. Cada vez hablábamos más a menudo y hasta las tantas. Estas navidades nos fuimos todos de vacaciones a Londres y allí ocurrió: EL BESO. Bueno…LOS BESOS.
Después de las vacaciones, las quedadas del grupo han sido más espaciadas. Nosotros seguimos hablando pero sin quedar, hasta que un día dejó de contestar y su conexión se quedó parada en ese día y esa hora. No he vuelto a saber nada de él. (Seguía vivo, eso sí lo sabía).
Mis amigas ajenas a este grupo, me dicen que es un tío raro y que no me conviene. Me dolía escucharlo, pero he llegado a empezar a creerlo de verdad.
Reconozco que al principio lo pasé mal, no hacía más que pensar él.
Y ahora, que estoy bien… de repente su hora se conexión ha cambiado y mi corazón ha dado un vuelco al verlo. ¿Qué hago?¿Le escribo en plan psicópata «Hola, después de meses mirando tu hora de conexión, sé que has vuelto, qué es de tu vida»?
Siento el tostonazo que os he soltado, pero necesitaba soltarlo.
Gracias por leerme ;)