El rol de víctima es feo, poco atractivo y no del todo preciso pues en más del 80% de las veces no son los demás ni el cosmos los responsables directos de lo que nos ocurre. En mi caso puedo afirmar que yo he creado mis propias trampas y mi auto-tortura por ser como soy: una persona muy sensible en realidad (ir de «dura» se me da fatal) y con una autoestima fluctuante, con varios episodios por entregas de inseguridad. Y eso se huele, muchas personas lo huelen y se aprovechan. Y tú siempre sales perdiendo, pagando con la peor parte. En las relaciones de follamigos por ejemplo, el más sensible siempre sufre, es de ley aunque intentes aplicar el realismo. De manera que envidio a estas personas que son más frías, a las que parece que todo les da igual y que manejan las relaciones y a los demás a su antojo. Yo he tenido que hacer y hago un esfuerzo importante para blindarme emocionalmente y que muchas cosas no me afecten tanto como lo hacían antes. ¿Cómo se hace? ¿Cómo se convierte una en cabrona-femme fatale?. Casi estoy convencida de que la emotividad y la sensibilidad no están nada valoradas hoy en día.
Mamá yo quiero ser cabrona
Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)