Hola chicas.
Hace un año mis amigas me regalaron un Satisfyer y fue lo mejor que me pasó en 2020, quicir, fijaos lo tranquilísima que es mi vida que eso fue lo que más caña me dio. Hace unos meses se le ha fastidiado la batería, y como creo que no entra en garantía, hoy he aprovechado una oferta y me he pillado un Mambo, porque yo sin esa sensación no quiero vivir. Podría, pero os digo que no quiero.
¿Y por qué os cuento esto? Pues como diría Francisco Umbral, yo he venido aquí a hablar de mi libro.
En los próximos días cumplo treinta tacos y jamás he tenido sexo con nadie, de ningún tipo. Como mucho magreos, pero nada que me haya movido el piso. Y no es porque no haya querido, sino porque no he podido. Muy pocos chicos se han fijado en mí y con muy pocos de los que lo han hecho ha habido reciprocidad. Ahora con los años, creo que en gran parte tengo yo la culpa, porque he tenido siempre una autoestima de mierda, no me creía merecedora de amor ni me interesaba el sexo por el sexo y eso ha podido hacer que no atrajera a casi nadie, pero no me voy a fustigar más. Por suerte eso ha cambiado y ahora me quiero y me valoro bastante más (gracias por participar en el camino, WeLoverSize) pero el problema es que ahora que sí que quiero tener relaciones no tengo a gente cerca con la que pueda y quiera entablar algo.

Soy de un pueblo pequeño y la mayoría de chicos medio interesantes de mi alrededor están pillados o son mis colegas sin intención de nada más, solo hay un chico al que me gustaría conocer para algo más y ya me dejó claro que él prefiere seguir solo en la vida. Y me diréis: ábrete Tinder, apúntate a algo, lánzate tú. Imposible, chicas. No me interesa nadie, el panorama en las apps es desolador y no hay actividades donde conocer gente.
¿Qué hago, súper? ¿Me mato?
En realidad os prometo que estoy guay sola, no busco una relación ni el amor definitivo, solo siento que se me pasa la vida y que me estoy perdiendo las mejores sensaciones físicas que puede experimentar mi cuerpo ¡Necesito Mambo!
Y eso me lleva al principio de mi historia, Patricia. A ver cuándo me llega a casa y si iguala o supera a mi querido Satis.
Un besito, LoverSizers ;)