Mi vida familiar de desmorona.
Hace 12 años que la vida laboral me trajo a vivir en un pueblo donde acabé formando mi vida. Conocí a un chico, me casé y ahora tenemos un hijo de 8 años.
Cuando mi niño nació dejé de trabajar y cuando quise incorporarme a trabajar no encontré nada con un horario decente para poder conciliar, por lo que entré a trabajar en la misma empresa de mi marido.
Es una empresa muy grande, no hace falta ningún tipo de titulación y allí mi marido es uno de los encargados, por lo que nos callamos el parentesco por evitar problemas con los trabajadores.
Y así pasé desapercibida muchos meses en los que me enteré que unas 500 personas allí se preguntan cómo puede ser que el encargado ni salga del armario en estos tiempos, ni su mujer se de cuenta de que su marido es gay.
Al principio me reí pero después fueron demasiados comentarios y demasiados rumores. No le emparejan con nadie ni nada, pero ven claramente que es gay y que no se atreve porque su familia está metida en la política local pepera y son muy católicos. A esto yo les digo que como va a ser esto cierto si él está con una mujer y tienen un hijo, que qué necesidad tendrá de sufrir así, ¿no? Y todas decían que para disimular, pero una chica decía que podía ser que, él encontrara una mejor amiga y se casara con ella porque le gustaba como compañera de vida, así no estaba solo, se llevarían muy bien y que a él le gustaban los niños, que por qué no tener una familia tradicional que es en lo que había sido educado, y que en el tema sexo que poco haría.
Desde esa teoría veo a mí marido distinto. Nunca fue un machito pero es que ahora lo veo tal cual una mujer. Sus formas, su manera de hablar, el poco sexo que tenemos…veo un compañero de vida pero no con pasión.
A él no le he comentado nada y tampoco sé si hablarlo cok él o pasar del tema y seguir viviendo como hasta ahora.