Holap, no creo que este sea el foro ideal para este tema pero estoy tan perdida que estoy tirando de todas las opciones que se me ocurren. Estoy en tercero de medicina, he tenido mis momentos de querer tirar la toalla y de preguntarme si estaba en el sitio correcto…pero nunca lo he valorado tanto como ahora. Empecé esta carrera porque siempre me ha gustado saber cómo funciona el cuerpo humano y toda mi vida cuando a alguien le pasaba algo me salía solo intentar encontrar una solución que hiciera que se sintiera mejor con el poco conocimiento que tenía o mi propia lógica. Como además siempre he sacado buenas notas parecía evidente hacer medicina.
Sin embargo, ahora me doy cuenta de que en esta carrera aprendes sobre el cuerpo humano pero también te meten una cantidad de información que no sé si me quiero esforzar en aprender. Y es que medicina conlleva más esfuerzo del que pensaba y llevo ya un tiempo en el que me está costando encontrar la motivación. Sobre todo porque ni siquiera acabar la carrera parece ser la meta, después toca el MIR y los 4 años de especialización en los que es común pasarlo regular. Tengo que admitir que me aterra el tema de estar 24h trabajando 4 o 5 veces al mes más tu turno de trabajo habitual. Sé que los médicos cobran más que los enfermeros pero ¿con qué repercusión en la calidad de vida? A veces pienso que todo el sistema médico en España se mantiene por la “vocación” de la gente y nada más.
Hemos empezado las prácticas en el hospital. Me gusta la idea de ver y cuidar a los pacientes, poder hablar con ellos más allá de preguntarles sus síntomas e historia médica. No quiero tener que verlos como la pregunta de un examen…puedo acertar pero también tengo el TERROR de equivocarme. Como estoy desmotivada con la medicina no estudio tanto como debería y eso hace que aumenten las posibilidades de confundirme, lo cual hace que me desmotive más cuando pasa.
Por otro lado, pienso que quizá si me pasara a enfermería dejaría de tener toda esta angustia. Podría mirar a los pacientes a los ojos, no pensar tanto en el riesgo de confundirme y no estar con un reloj en cabeza ya que lo normal es que el médico tenga un margen de 5 o 10 min para ver a un paciente. No suena tan mal dedicarme a hacer las pruebas que mande el médico, dar la medicación… aunque claro, tampoco conozco la realidad de la enfermería. Si algún enfermero o enfermera quiere hablarme de tanto las cosas buenas como las malas estaré encantada de leer.
En definitiva no sé si creo que el esfuerzo que conlleva hacer medicina me merece la pena. No me atrae la idea de creerme una heroína por salvar vidas ni encontrar la cura del cáncer. Solo quiero ayudar a que gente que se encuentra mal y que tiene miedo por ello pueda encontrarse mejor, poner soluciones en uno de los ámbitos que más nos acojonan, la salud.
Algo que también me llamaba la atención de la medicina es poder aplicarla en mi dia a dia, ahora cuando me pasa algo o algún ser querido puedo estar tranquila porque sé por qué pasa y que la mayoría de las veces no es grave. Está bien tener ese conocimiento pero no sé si quiero indagar taaaaaanto como se hace en la carrera (saberse el mecanismo de acción de una bacteria o el de un fármaco con todos sus detalles y no solo para qué se utiliza o qué causa).
Me preocupa mucho que después de todo el esfuerzo que esta carrera conlleva me encuentre amargada por las guardias, ser mediocre por mi inseguridad, y sobre todo sentirme nada más que una máquina expendedora de diagnósticos. Existe la pregunta típica para elegir entre ambas profesiones: ¿te gusta más hacer diagnósticos o cuidar al paciente? Pues la verdad es que no tengo una respuesta clara. Si compañeras de la salud me pueden dar su opinión o contarme un poco la realidad de las cosas me ayudaría una barbaridad. No quiero tener la sensación de estar perdiendo el tiempo.
Lo que más me llama la atención son las urgencias por si alguien se lo está preguntando y de momento no puedo hacer prácticas extracurriculares (que he visto que se recomiendan en otros sitios). Gracias de antemano si has llegado hasta aquí.
