Hola, amiguis. Hoy vengo a traer algo al foro que últimamente me está rondando por la cabeza (en primer lugar decir que no sabía en qué lugar ponerlo).
Me considero una persona que está en constante revisión y me cuestiono mucho las cosas, a parte tengo la mente muy abierta. Y entiendo que pese a ser mujer, gozo de ciertos privilegios que no tienen otras personas y que puedo cometer comentarios o actos racistas, homófobos, capacitistas… que siempre estoy dispuesta a corregir.
Pues bien, con el tiempo me he ido dando cuenta que no todo el mundo es así y que la mayoría de las personas con las que he tratado tienen muy poco sentido de la autocrítica, incluso intentando dialogar (sin ir a malas) a la hora de remarcar un acto opresivo o injusto, la gente se lo suele tomar como un ataque personal y no quiere aceptar la crítica, mucho menos revisar esa actitud. Hasta que ha llegado el punto donde me han dicho que me cuestiono mucho las cosas y que he cambiado para mal, ya que antes no era así (igual con 14 años).

Esta perspectiva me ha llevado a tener serios problemas con mi familia, ya que somos personas totalmente incompatibles (suelen ser bastante machistas, racistas, clasistas…) con amigos y conocidos. Hoy en día tengo serias discusiones con mi madre por el simple hecho de que no pensamos igual en absoluto y donde no acepta que no piense como una niña de 12 años y que sea tan dispar a ella. Y me siento incómoda, por que veo que no encajo en en ninguna parte.
Y aquí viene mi dilema, con total sinceridad, ¿está mal que yo misma esté en constante revisión y que intente tener la mente lo más abierta posible? Hay veces en las que pienso que el problema lo tengo yo y que sería más feliz viviendo un poco más relajada en ese aspecto. Pero al mismo tiempo pienso que es injusto por mi parte no intentar mejorar a nivel individual.