Es muy idílico pensar que la gente es tan honesta después de años de relación, que cuando el amor se rompe, se envalentonan y dan el paso de marcharse solos…
No, eso no sucede. Esas personas aguantan el tirón de vivir en una relación mediocre a su juicio, hasta que encuentran que alguien que les empuja a tomar la decisión. Ese alguien y ese empujón no tienen que ser relaciones materializadas en forma de cama ni de exigencias del tercero… Pero sirven de impulso y de chispazo al darse cuenta de que es posible sentirse vivos de nuevo.
Cuernos como tal, pues quizá no te los haya puesto, pero que por sí mismo no hubiera dado el paso de dejarte, pues también… Él lo negará hasta la saciedad, dentro de un tiempo más corto que largo, saldrá alguien a la luz, pero «él ya no está contigo», nunca sabrás si esa historia empezó estando contigo, si fue detonante de tu ruptura, o si es una nueva historia porque la verdadera causa ya quedó en el pasado y no llegó a nada más…
Y sí, siempre estaréis ahí el uno para el otro hasta que haya conflictos de intereses que saquen lo peor de cada uno, porque ninguno somos corderitos y al final ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos… Pero lo más importante, es que, con el tiempo, lo superarás.