Muy buenas, escribo para que, desde fuera, me digáis que os parece la situación.
Mi pareja y yo (casi de 40 ambos) llevamos juntos poco más de 1 año. Los fines de semana los pasamos en mi casa dónde él tiene sitio para sus cosas. Actualmente vive en casa de sus padres, que viven a su vez en el pueblo. Él tiene un piso que está inhabitable porque lo está reformando de cero desde hace AÑOS. Somos de la misma ciudad. Mi piso es «antiguo», con 2 habitaciones, pero muy bien comunicado y mucha vida comercial, sólo hay problema de aparcamiento, que alquilando garaje se soluciona. No tengo alquiler ni hipoteca. Su piso es centenario, más pequeño que el mío (1 hab), muy mal comunicado, muy oscuro, y no tiene vida comercial. El de sus padres es mucho más nuevo y grande (3 hab y 2 baños), pero está mal comunicado y tampoco tiene vida comercial. Y tiene un hermano mayor, con lo que en caso de heredar, sólo sería medio suyo. Otro añadido es que quiere cambiar de coche y darme el suyo actual.

Con estos antecedentes, este finde le he sacado el tema de vivir juntos. Que no le gusta mi barrio, que no hay para aparcar, que el piso es pequeño, que no hay sitio para sus cosas… y que si vamos al de sus padres sólo tardaría 15 minutos más en llegar a mi trabajo (mi piso, sin embargo, le acerca al suyo). Pero sus padres de vez en cuando le recuerdan que el piso no es suyo (cosa que a él le jode). Y yo le digo que al suyo propio, el centenario, ni de coña, rotundamente no. Él me dice que cuando acabe las obras de su piso, volvemos a hablar del tema. Por si no ha quedado claro, lleva AÑOS reformando ese piso. Le digo que si no quiere vivir, que me lo diga ya, que es tiempo que me ahorro, que las relaciones están para avanzar, y yo quiero avanzar, que no somos críos de 20 años, y que me estoy cansando ya de oir sus quejas todas las semanas que si está todo el día danzando de una casa a otra, que le estoy ofreciendo estabilidad. ¿Su contraoferta? Dejarme participar de las reformas del piso centenario para ponerlo también a mi gusto, y que deje el gimnasio para ayudarle a él con las obras. Eso si, si me toca una VPO con trastero y garaje, depende de dónde toque, nos vamos de cabeza.
Y la guinda del pastel fue cuando, al cabo de un rato, me dice que le encanta hablar conmigo (insertar un facepalm aquí, por favor).
Otra cuestión es que anteriormente estuvo viviendo con una ex en el piso de ella, y por «culpa» de ella, se acomodó y no se ocupó de la reforma de su piso, y no quiere que le pase lo mismo conmigo (con ella estuvo dos años, así que sacad cuentas del tiempo que lleva invertido en la reforma).
Creo que no me dejo ningún detalle importante, así que se aceptan opiniones, quejas y sugerencias de que hacer ante esta situación.