He decidido que voy a ser madre soltera, ya tengo 38 años y no quiero seguir esperando a cumplir ese sueño idílico de encontrar a la pareja perfecta. Sin embargo, hay algo que me echa para atrás y es el hecho de no conocer ni el origen, ni la trayectoria, ni la genética a nivel de enfermedades del posible donante.
Por este motivo, me estoy planteando pedirle a mi mejor amigo que me done su esperma. No sé cómo se lo va a tomar, ni si eso es una locura, pero me parece una persona maravillosa, con una familia que le ha inculcado valores preciosos y que no tienen antecedentes familiares de riesgo. Él ahora mismo está soltero, salió de una relación hace un año y lleva soltero todo este tiempo y sin intención de buscar pareja. Por eso creo que es el momento perfecto para decírselo, ya que no hay una tercera persona que pueda influenciar la respuesta.
¿Creéis que es una locura pedírselo? Me da miedo que se lo tome mal.
