¡Hola!
Primero decir que me encanta Weloversize, que descubrí la web hace relativamente poco y aunque soy novata en esto del foro, he leido muchos artículos que me han hecho sentir menos incomprendida en muchos aspectos que a lo mejor no tengo nadie con quien hablarlos. Y ahora, a lo que iba, empiezo con lo «fuerte»: recientemente cumplí los 20 y todavía soy virgen. Hasta ahí, ningún problema, ya que no es nada malo ni – hasta hace muy poco – me había sentido diferente ni preocupada por ello. De hecho, me he llegado a plantear la asexualidad, porque, si no calculo mal, he estado por lo menos dos años sin que me interesara nadie del sexo opuesto (ni del mismo sexo tampoco), ni siquiera gustarme un poco, y muchísimo menos atraerme. Antes de eso, en la edad del pavo, bueno, me gustó principalmente un chico con el que fantaseé un poco, no fuimos nada más que amigos; en fin, que no me he enamorado nunca, sinceramente.
Sin embargo, en septiembre del año pasado, conocí a un chico. Ya nos conocíamos de vista porque era amigo de unos amigos míos de toda la vida, pero nunca habíamos coincidido, ni nos habían presentado ni habíamos hablado ni nada. Desde septiembre nos estamos viendo a menudo, cada semana o así, porque no sé cómo ocurrió pero se creó un nuevo grupo de amigos de los que seguimos viviendo en el pueblo. Son cosas que pasan a esta edad, porque el resto vive durante el curso fuera por estudios o trabajo.
En resumen, que ahora estamos en el mismo grupito de amigos, seremos unos trece o así. ¿Y qué ocurre? Pues que deduzco que ya no es paranoia, porque ya hace tiempo que lo conozco, y me mira mucho. Lo noto como si tuviese un radar. Y yo lo miro a él, y me pone cuando lo hace. Hemos llegado a mantener la mirada fija un buen rato, y la gente de alrededor creo que todavía no se ha dado cuenta. Sí, me pone, por primera vez en mi vida siento deseo sexual hacia alguien – vamos, no me equivoco, es eso – y sí, he tenido sueños húmedos en los que aparecía el susodicho. Pero a parte de algunas conversaciones curiosas, bailes borrachos, miradas cómplices y mil aventuras desde que nos conocimos, no hemos llegado a mucho más. Me lo paso muy bien con él, pero siento la necesidad de ir más allá, supongo que entre otras cosas porque es el primer tío que me atrae de esa manera. EL PROBLEMA es: que yo soy un poco tímida, ahora ya no tanto, pero comparada con él soy lanzada, sobretodo si me retan, y él… Tiene cosas malas y cosas buenas. No es ni por asomo el chico bueno que les gustaría a mis padres, tiene piercings, vive solo, fuma y esconde con todas sus fuerzas su lado «tierno». De hecho, es un completo desastre, pero creo que me gusta igual. En lo que a mi confiere, parece que por alguna misteriosa razón, le de corte hasta hablarme por WhatsApp, porque siempre empiezo yo la conversación. No sé, es un chico bastante confuso y no tengo ni puñetera idea de qué hacer. Soy una completa novata en estas cosas, y si ya me resulta difícil captar las indirectas, va y me ha tocado el chico más raro de todos… O a lo mejor es porque es raro que me gusta. Ni idea.
¡¡Ayuda!!
Gracias si has leído todo el rollo hasta aquí, necesitaba desahogarme!!
Besos de una chica muuuuuuuuuy confusa <3