Este verano mi novio me pidió matrimonio. El chico se lo curró bastante, montó una en la playa con fotógrafos y demás, acabábamos de salir de una crisis y yo la verdad que estaba con los sentimientos a flor de piel después de la reconciliación, pero ahora no sé si la he cagado.
Vivíamos juntos, pero como os digo pasaron cosas y la relación se enfrió y decidí volver a casa de mis padres. Cuando hicimos las paces me pidió que volviera a vivir con él, pero le dije que quería ir poco a poco, a los meses me pidió que nos casáramos y ahora creo que no le tuve que decir que sí tan rápido.
Cogimos fecha para mayo, ya tengo el traje visto, tenemos el sitio y la cita en el ayuntamiento, pero soy un mar de dudas. Es que no sé si quiero vivir otra vez con él.
Chocábamos mucho por cosas del piso y del estilo de vida, yo ahora estoy supertranquila en mi casa y aunque le quiero creo que no estoy enamorada y no sé si es mejor echarme para atrás o seguir hasta el final o dejar pasar un mes más por ejemplo, a ver si me aclaro.
Me da pena porque le veo ilusionado, pero a mí todo lo relativo a la boda me cuesta un mundo.
¿Qué hago?
