Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola amig@s. Pues eso, uno de mis mejores amigos es infiel por sistema. Además no tiene ninguna clase de remordimientos. Una vez estuvo mal, pero esta ya ha sido tan sumamente cruel que me ha generado tremendo rechazo su persona, hasta el punto de cuestionarme si merece la pena seguir teniendo un amigo asi.
Nos conocimos en la universidad, íbamos juntos a clase. Somos dos personas muy distintas, con valores distintos y distintas formas de pensar. El típico chiste racista que a mi no me hace ni puñetera gracia, a el le resulta desternillante. Compartimos profesión y amor por la lectura y los viajes, eso es todo lo que tenemos en común, en todo lo demás solemos chocar bastante. Pese a nuestras diferencias, fuimos buenos compañeros de clase, nos echamos unas cuantas manos en momentos complicados y hemos estado ahí cuando el otro lo ha necesitado, asi que así nació nuestra amistad la cual tiene ya 11 años. Él me tiene en gran estima, se que me quiere mucho, y yo también a él pero su comportamiento está chocando con mis valores morales y me cuesta cada vez más pasarlo por alto.

Siempre ha sido un picaflor, cuando nos conocimos estaba todo el día hablándome de sus batallitas sexuales, pero estaba soltero asi que podía hacer lo que le diera la gana. El drama empezó cuando tuvo su primera novia seria. Salieron casi 4 años, y la corneó a fuego. A veces me ponía de escusa. Decía que había quedado conmigo para tomar una cerve y en realidad estaba zumbándose a otras. Esto me lo confesó tras casi mas de 2 años de infidelidades reiteradas. Me quedé boquiabierta porque no me esperaba que fuese un miserable, una cosa es que fuera un mujeriego de soltero y otra muy distinta que fuera capaz de jugar así de sucio. La chica le acabó dejando por otras razones e ignorando que estaba llena de cuernos. El tío tuvo las pelotas de llorar por la ruptura, llantos que tuve que aguantar yo durante semanas. Pasó un tiempo soltero, tuvo algún rollete hasta que conoció a su siguiente novia seria. Durante el primer año le vi super tranquilo, feliz y enamorado. Me presentó a la chica, la cual me pareció encantadora. Me llegó a confesar que esta vez era diferente, que la quería de verdad y que lo que le había pasado en su relación anterior era que no estaba enamorado. Me la pela esa ridícula justificación, ¿sabéis por qué? porque aparte de no ser escusa, de esto han pasado casi 3 años y ha vuelto a suceder, pero esta vez con una cuota de crueldad que me ha parecido extrema.
El tiene su propia empresa y hace unos meses contrató a una chica nueva. A las dos semanas de incorporarse la chica, me llamó para contarme que tenia un problema: su nueva y despampanante empleada le estaba haciendo regalos, le había agregado a instagram y le estaba mandando corazoncitos. Le dije que estaba segura de que él le estaba dando pie, asi que que pusiera limites, el era su jefe y ella su empleada y que además tenía pareja. Caso omiso, una semana más tarde se lo estaban montando en su despacho mientras le decía a su novia que llegaba tarde a casa por complicaciones en el trabajo. No me creo que esto haya sido algo que ha ocurrido de forma casual. La empleada en cuestión tiene su instagram público y lleno de fotos medio en pelotas, estoy convencida de que miró sus redes tras la entrevista y la contrató a propósito para ligar con ella. Estuvieron acostándose varios días hasta que de un momento a otro dejó a su novia.
Novia con la que tenía planificado mudarse a vivir juntos, novia que estaba integrada en su vida y su familia y con la que tenia contratadas unas vacaciones a las que ha ido con la empleada, y por supuesto no se ha cortado un pelo en publicar en redes sociales. Bueno, es que al día siguiente de dejarla, ya le estaba declarando su amor a la otra por instagram, a la cual conocía de un mes. Le he dicho que ha sido horrible lo que ha hecho y su respuesta ha sido: me la pela y una foto morreándose con la otra. Asi como otros añadidos del tipo: no me arrepiento de nada y «después de tirarme a esta pienso en el físico de la otra y me da pereza, no tiene color». Me ha parecido todo tan inhumano y tan descorazonador que no puedo dejar de pensar en el dolor que tiene que estar sintiendo su ahora ex novia la cual le quiere muchísimo. Vale que la deje si no la quiere, pero cornearla follándose a la empleada en el despacho y airear a los cuatro vientos su idilio como si su relación anterior jamás hubiese existido me parece de ser un sinvergüenza y una mala persona. Estoy evitando quedar con el para tomar algo porque no me apetece ni verle, y mucho menos quedar con su actual novia y con el. Se me revuelven las tripas. Me escribe todas las semanas y le noto preocupado porque en el fondo sabe que le evito del mal cuerpo que se me ha quedado con toda esta historia. Para colmo, el día que le dije que no me estaba gustando nada lo que estaba haciendo y que creía que este iba a ser el batacazo de su vida, me dijo que mi opinión era de mujer, y que nos apoyábamos entre «desfavorecidas».
Vamos, que según el estoy de parte de su ex porque a mi me puede pasar lo mismo cualquier día, como si las mujeres como su empleada fueran algo a lo que ningún hombre pudiera resistirse, incluido mi novio, el cual no es un grosero como el. Me ha dado un asco todo…. no sé. ¿Estoy exagerando? Igual soy una persona con un sentido de la justicia exagerado pero me encantaría que por una vez sufriera el mismo todo el daño que ha ocasionado. ¿Le mandaríais a tomar por el culo o sois de los que pensáis que a los amigos hay que quererles aunque sean una basura?