Continuación de este post: https://weloversize.com/topic/dramita-con-un-chico-de-mi-grupo-de-amigos/
Al final, tras alguna quedada de él por separado con parte del grupo, se han dado tres o cuatro quedadas entre él, yo y otra amiga común, Básicamente porque mi examigo se ha dado cuenta de que si no “traga” y queda conmigo, no ve a la otra amiga (que viene poco porque vive en otra ciudad). Se ha dado cuenta de que cuando esta amiga viene y propone planes, yo me apunto siempre y ha habido veces que esta amiga se ha vuelto a ir sin que él la haya visto. Así que ahora se apunta a los planes aunque vaya yo. Y yo, por mi parte, le digo “hola” pero no le doy dos besos (cosa que se nota que le incomoda, pero no voy a ir de falsa dándole dos besos a una persona que no me cae bien. Cordialidad sí, pero distancia).
Bueno, pues todo iba más o menos bien (me estoy saltando pequeños comentarios suyos que no me han gustado y tal, pero porque eso ha sido siempre el pan de cada día. Considero que no te puede gustar siempre todo lo que hace otra persona, así que desde siempre he tratado con pequeñas tonterías que no me gustaban) hasta hace un par de días: quedamos él, ella, otro amigo común y yo.
Breve recordatorio: mi relación con este chico está rota desde octubre. Ahora es mayo. Las pocas veces que hemos coincidido, hemos hablado poco entre nosotros y más con el resto.
Estamos en la cola de una hamburguesería él, mi amiga y yo (el otro amigo se había ido a coger mesa), esperando nuestros pedidos. Me pongo a hablar con mi amiga sobre sexo y términos sexuales. Él me corta diciendo que deje el tema. Me giro hacia lo que hasta entonces yo había estado considerando un ficus (porque estaba a mi lado, pero yo estaba hablando con mi amiga dándole a él cero importancia en la conversación) y le pregunto si se siente incómodo. Me dice que no, pero que no le parece que sea el sitio para hablar del tema. Pues voy yo y me callo. Claramente mi respuesta debería haber sido algo como: tienes suerte, entonces, de que no esté hablando contigo. Si no te apetece escuchar lo que estoy hablando con otra persona, échate a un ladito, ponte unos cascos y déjame en paz. Pero no. Me callé.
Esa noche lo busco en Instagram y le digo que, para la próxima quedada, le agradecería que no me mandase callar, porque me ha molestado.
Según él, me mandó callar porque había niños delante. Lo que me faltaba: el policía de la moral que, además, se piensa que todos esos niños estaban prestándome atención a mí en lugar de estar a su puñetera vida esperando sus hamburguesas y charlando con sus respectivos amigos. Nada, que tiene que venir él a salvar sus pequeñas mentes de la influencia sexual de una persona que está manteniendo una conversación a la que no le están haciendo puñetero caso. Él, no los padres de las criaturas. Él tiene que mandarme callar.
Total que le digo que le agradecería que solo me mandase callar si es un tema que estoy hablado con él, o con sus futuros hijos, y que a él no le gusta escuchar, ni que escuchen sus niños. Y me dice: “vale, okey”
¿A que os parece que la discusión acaba ahí y que todo se ha solucionado? Spoiler: no.
Una hora después de esa conversación conmigo por Instagram (porque sigo bloqueada en whatsapp, pero solo he usado isnta una vez en 7 meses para recordarle que me tiene que dejar tranquila y tratarme solo con cordialidad, como habíamos quedado) pone en el grupo de whatsapp que se sale del grupo porque no me soporta, porque no tengo autocrítica. Yo creo sienceramente que le pone humillarme. Porque si no es para hacerse una paja, no entiendo la necesidad de exponer nada en el grupo con más gente, mientras que a mí, en lugar de decirme que no tengo autocrítica si así lo siente, me zanjó la conversación.
Ahí ya exploté por insta, le dije que no lo aguantaba (entre otras cosas) y lo bloqueé de todos lados.
Mis amigos están hartos de los dos. Con razón, además. Así que creo que el sentir del grupo, en general, es que menos mal que ya se ha acabado y no vamos a volver a interactuar el uno con el otro. Y yo aliviada también, porque las quedadas con amigos en las que hay uno al que tengo que tratar con pies de plomo, o hacer como que no existe, no eran del todo cómodas. Yo me amoldaba a ello, sobre todo por la amiga común que tenemos que vive lejos, que viene pocos días al año y todos queremos verla. Además, ella me ha agradecido específicamente que yo esté disponible para ella siempre que viene. Se siente querida por mí.
Parece que ya está todo solucionado. Pero a mí me queda la incertidumbre de qué hacer a partir de ahora. Yo con los otros amigos ya estaba quedando a solas y mi amiga dice que no me preocupe, que ya se irá viendo. Pero inevitablemente se van a dar situaciones en las que esta amiga va a tener que elegir con quién quedar, o a quién invitar a su cumple…¿Cómo lo veis? Porque a mí me parece que voy a perderme quedadas y me da pena.
