Cuando la metí en mi empresa, intuí que podía ser contraproducente para mí, pero no me imaginaba que hasta este punto. Yo trabajo como una desgraciada, tengo grandísimas ideas que la empresa aprovecha para ganar mucho dinero, pero mi amiga juega en otra liga. Desde niña se ha codeado con chicos que a día de hoy dirigen grandes empresas, tiene tantos contactos que simplemente con una sonrisa y una fiesta, consigue todo lo que quiere, mientras que yo me deslomo y queda deslucido mi trabajo.
Me alegro de que haya le vayan las cosas bien, pero no me parece justo en proporción a lo que yo trabajo y a lo que hace ella y me parece que el mundo no debería funcionar así.
Ha llegado un momento en el que me planteo abandonar yo la empresa para no tener que competir contra ella, porque esto frustra muchísimo, pero ¿es lo correcto que yo renuncie a todo lo conseguido para evitar sentirme así?
