Siempre fui fiestera de profesión. Hasta hace unos años.
Yo no sé lo qué ha pasado, pero es que no me quitáis de fiesta ni a jarros de agua hirviendo.
¿Por el día? Lo que queráis, de hecho ni piso la casa. Pero de noche…me aburro.
Una que ya no soy de bailar, así que estar bailando en una disco movil aunque pinchen canciones de antes que me gusten, no va a suceder. Si bebo no me sube, me apalanco, y si no bebo idem. ¿Andar hablando con la gente que no ves en todo el año, y que ahora en fiestas está todo el mundo? Es lo que le suele gustar a la gente, pero yo tengo una tara, que es que o estás presente en mi vida o es que yo no me acuerdo de ti, eres alguien que ya no conozco. ¿Gente nueva? Mucha. Pues se desplazan desde muy lejos para venir a unas fiestas enormes, pero es que tampoco tengo interés en esta gente. Antes de jovencita veía una masa de gente más o menos de la misma edad, del mismo rollo, y ahora lo que veo son, o niños, matrimonios o gente separada viviendo la segunda juventud que están en modo gañanes.
En resumen, que me aburro mucho.
El problema es que me da vergüenza. Es como «no has ido a las fiestas de (mil sitios, porque hai fiestones todos los días)» , y cuando dices «no», ahí viene la respuesta…»qué tienes, 80 años?», o «joder si yo estuviera solter@ sin hijos, madre mía».
Y es que sé qué es una tontería pero es que me da una vergüenza enorme. Mis amigas me dicen que no tengo que bajar hasta laa tantas, si no así como bajo un día normal, tomar algo, ver lo que hay y para casa. Pero es que pienso en la cantidad de gente que hay, en a la que voy a tener a saludar y me pereza.
Luego está que no oigo nada. Señoras yo no oigo de fiesta ni me oyen, así que lo de hablar es un poco relativo.
Siento pena por lo que era y lo que soy. Quizá antes sería pensar el «ay que va a estar el que me gusta» o «va haber muchos chicos» de adolescente, y ahora no. No lo sé.
Gracias por leerme, solo tenía que decirlo «en alto».