Os escribo, porque necesito desahogarme y no se muy bien como actuar ni a quién recurrir.
Mi historia vital, ha sido un cristo desde pequeña y en el colegio me desplazaban y me crucificaron para los restos… cosa que no he superado y me ha influido mucho a la hora de relacionarme socialmente, tanto con amigas como con parejas.
Esto me llevo a ser una persona un poco introvertida, y a tener que tener confianza con las personas para mostrarme 100% yo, y aún así nunca llegar a serlo.
Tuve una relación muy larga, llegando a comprar casa y a tener planes “para toda la vida” esta relación hizo aguas, por que dejamos de queremos, aun que por su parte desde luego el desapego fue brutal, con unas consecuencias un poco devastadoras para mí.
No llegamos a tener hijos, y en ese momento me alegré infinitamente.
El caso, es que después conocí a otra persona, con la cual la conexión, los valores y el momento vital en el que nos encontrábamos era exactamente el mismo, a esta conclusión no llegué en un día ni en dos, fue paulatinamente sucediendo con los avatares de la relación.
Llegamos a tener un bebé, y al principio del embarazo todo bien, había llegado muy rápido (aun teniendo muchas cosas en contra, entre ellas nuestras edades, que no somos dos críos) todo iba según lo previsto, y aun que yo acepte que al menos 6-7 meses del embarazo lo iba a pasar sola, cosa que desde luego así fue, por trabajo de la otra persona, llegue a sentirme tan sola que creía que todo había sido un error.
Nació el bebé, y llegaron más problemas a sumar a los que ya teníamos, falta de sueño, la dependencia del peque, una casa diminuta, todo sucio, malos modos, yo me recuperaba de una cesárea horrible, y sentí que no tenia apoyo por su parte.
Una obra para mudarnos, que se alargó un poco más de lo esperado.
Yo solo veía que la otra persona solo miraba por sí mismo, y hacia lo imposible para que pudiera dormir, ya que su falta de sueño daba más problemas…
Me tuve que ir a dormir con el bebe al sofá (recuperándome de la cesárea) para que durmiera a pierna suelta en la cama, a veces lo agradecía y otras hasta le quitaba importancia. Yo ni descansaba ni dormía, para mi era importante que al menos lo valorase.
A lo largo de este tiempo, unos 2 años, las cosas han seguido así e incluso han ido a más, con más problemas, ya incluimos hasta el económico, de no tener nada más que para pasar el mes, después de pagar todos los gastos, la otra personas tiene un colchoncito económico, yo no y todo mi dinero lo he invertido en casa y en cosas para el bebe y la casa, imaginaos que no tengo ni para ir al psicólogo para contar todos mis problemas, pero es que me da miedo que me de un dolor de muelas, por que no tengo ni para un empaste.
A todo esto, en casa la limpieza, la lavadora, la ropa que esté a punto y colgada en el armario planchada y doblada, que le bebe lo tenga todo, llevarlo a la guardería, recogerlo, jugar por las tardes, merendar, etc. ¿¿¿a quién le toca??? Pues a mí.
Además de toda la carga mental diaria y acumulada, que estoy soportando….
La otra persona dice que hace muchas cosas, hace la comida con Termomix (y no a diario) y saca a los perros ( que por cierto son suyos y echa toda la tarde con ellos).
Para que un día limpie algo (un baño diminuto por ejemplo) es por casualidad y claro, hay que estar dando las gracias casi cada hora…
Ni sacar la basura poniéndosela delante de las narices…
El caso de todo, es que encima si me quejo (por que desde luego que me tengo que quejar) le sienta mal, su frase estrella es que me quejo por todo y que ya se cansa………
La tensión entre los dos se puede cortar con un cuchillo, no se habla en casa de nada que no sea un tema banal, y sin ningún tipo de importancia.
Hablar de nosotros es casi tema tabú…
Chicas estoy en un punto muy feo, soportando unas cosas que no debería, si miro en mi interior y soy honesta, no me voy por mi bebe, y por que no tengo ni un solo euro para irme a ningún sitio, y sinceramente me da miedo que incluso sea capaz de quitarme la custodia.
A casa de mis padres no puedo irme, tienen una situación desbordante, y hermanos no tengo.
Me encuentro solísima y sin salida.
Gracias por leerme.
