Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Voy a decir una cosa que igual me deja de mala amiga oficial del foro pero es que de verdad estoy hasta el coño.
Tengo 35 años y no tengo hijos. No porque odie a los niños ni porque viva en plan Sexo en Nueva York tomándome spritz a las seis y yéndome a Roma un finde sí y otro tb. Curro, tengo mi casa, mi pareja, padres que cada vez dan más guerra, lavadoras, ansiedad, facturas…
Pues mi amiga desde que tiene hijos actúa como si mi tiempo valiera menos. Como si yo estuviera siempre disponible porque claro, como no tengo criaturas, qué problema voy a tener yo en la vida no???
Y a ver yo la quiero muchísimo. Y entiendo que tener dos niños pequeños es una locura. Lo entiendo perfectamente. Sé que se ponen malos cuando menos te viene bien, que si mocos, pediatra, mochilas, cumpleaños, disfraces del cole, rabietas por un plátano roto y todo ese circo. Pero una cosa es entenderlo y otra que se piense que yo soy una NPC de su vida que aparece cuando ella necesita algo.
Si quedamos, siempre cerca de su casa.
Si hay que cambiar la hora, se cambia por los niños.
Si cancela 20 minutos antes, “ay tia es q con niños ya se sabe”.
Si yo cancelo porque estoy reventada, la respuesta es “bueno tia pero tú por lo menos puedes descansar”.
PERDONA???
O sea que mi cansancio es de mentira o cómo va esto. Que si no has parido no puedes estar hasta el moño de vivir. Que para estar cansada al parecer te tienen que estar tirando de la pierna dos niños y uno con fiebre.
El otro día ya fue el remate.
Llevábamos meses diciendo de quedar a cenar las dos, tranquilas como personas adultas. Una cena normal joder.
Pues a última hora me escribe que no tiene con quién dejarlos y que si me importa ir a su casa y así me ayudas un poco con los baños y nos tomamos un vino aquí.
Y lo siento pero no. Le dije que mejor otro día porque yo tb necesitaba desconectar y no me apetecía nada cenar mientras uno llora, otro corre en pañal y yo estoy allí de apoyo logístico. Pues se mosqueó y me soltó que yo no entiendo lo que es no tener tiempo para nada.
pues no sé lo que es tener hijos porque no los tengo. Pero sí sé lo que es no tener tiempo. Sí sé lo que es currar todo el puto día, llegar a casa y seguir con mil cosas. Mi vida no es un spa por no tener niños. Como no tengo niños, me adapto yo. Me muevo yo. Espero yo. Comprendo yo. Cedoooo yo. Y si un día digo mira no me viene bien, entonces parece que soy una egoísta que no entiende la maternidad.
Y me da pena porque siento que ya no estamos en el mismo plano. Ella siempre en modo supervivencia. Yo siempre en modo comprensión. Y al final una se cansa. No quiero competir por ver quién está más cansada porque eso me parece una competición cutre. Igual soy una hija de puta por pensar así, no sé. Igual debería tener más paciencia. Pero lo de vente y me ayudas con los baños me remató. Era una cena. Una puta cena que yo también necesitaba.
Y aquí estoy, sintiéndome culpable por enfadarme. Encima eso. Que ya es lo que me faltaba.
