Hola muchachas y muchachos, os voy a contar algo que me trae dolor de cabeza desde hace algún tiempo y si me podéis dar ideas de como afrontar toda esta situación.
Mi novio y yo empezamos nuestra relación hace ya 5 años cuando él estaba estudiando en mi ciudad natal, cuando acabó la carrera el volvió a su ciudad. Hace unos meses me surgió una oferta de trabajo los fines de semana en su ciudad, así que decidí acabar el último año de carrera allí e irme a vivir con mi pareja. Tenemos una relación estupenda, una buena convivencia, es un hombre buenísimo que me quiere y me respeta. También tenemos nuestras discusiones pero últimamente todas giran alrededor de un mismo tema. MI CUÑADA.
Antes de mudarme no la veía muy a menudo, en alguna comida familiar y en las fiestas. Nunca he tenido problemas con ella pero siempre me pareció una persona intensa, por decirlo de alguna forma. Siempre que tenían broncas familiares ella estaba por el medio. Yo pasaba del tema y de dar opinión que lo que menos quería era meterme en discusiones con mi familia política.
A raíz de mudarme la veo mucho más de lo que quisiese. Ella vive muy cerca de dónde nosotros por lo que se planta en nuestra casa cuando le da la gana y sin avisar, si no le abrimos el portal porque la vemos por el videoportero nos llama por teléfono hasta que se aburre o nos aburrimos nosotros y acabamos abriendo. Se mete en la decoración de nuestra casa, en como la tenemos organizada, incluso nos ha dicho en alguna ocasión que deberíamos tener una habitación preparada para su hija, que eso ya es otro tema. Nos empaqueta a la niña cuando le da la gana, fines de semana enteros incluido; ella sabe que tenemos la costumbre de ir todos los miércoles al cine así que ya nos trae a la niña para que la llevemos al cine, le compremos un juguete y le paguemos la cena en el burguer king ya que si no la niña monta la pataleta del año y nosotros no queremos ni sabemos como actuar con eso, la pobre niña no tiene culpa y no es más que un reflejo de su madre. Todos los meses nos pide dinero, si no se lo damos se pone en plan victimista y juega con la niña para que cedamos y después nos la encontramos borracha los fines de semana por la zona de fiesta a la que solemos ir y no duda en montarle un numerito de mal hermano a mi pareja. Dato importante es que ella se encuentra cerca de los 40 y mi novio tiene 27.
La gota que colmó el vaso fue hace unos fines de semana en la fiesta de pre fin de año universitario. Yo iba con todos mis compañeros de clase y me encontré con mi cuñada borachísima la cual se nos acoplo durante toda la noche. Se puso muy faltona con mis amigos, diciéndoles que a ella lo que le gusta es follarse a yogurines, que la invitaran a copas y a cocaína y claro, mis amigos alucinando y yo más. No quise decirle nada, preferí ignorarla porque en ese estado y tal y como es ella cualquier cosa que le dijera acabaría en una discusión en el local.
Ya no sé como lidiar más con esto, por mucho que lo hablo con mi pareja no encontramos solución al asunto. Él para nada la defiende, es consciente de todo el mal que nos está haciendo pero lo único que dice es que es su hermana y que no quiere tener problemas familiares. Y esto a mi me amarga, tener que pandar todas las semanas con una niña que no es mía para que ella esté de fiesta, gastarme mi sueldo y que se meta continuamente en nuestra casa es algo que no puedo con ello. He intentado dejarselo caer en alguna ocasión y según ella su familia tiene la obligación de cuidar a su hija y ella tiene el derecho de ir a casa de su hermano cuando le de la gana. No quiero sacar el carácter y ponerme radical, que ganas no me faltan, pero sé que metería a mi pareja en un compromiso y es algo que no quiero.