En 2020 corté con mi ex después de 3 años de relación. No me dejaba quedar con mis mejores amigos porque dos de ellos eran chicos y no quería que saliese con hombres. Tampoco podía subir fotos a redes sociales mirando a cámara porque él consideraba que estaba mirando a otros hombres, quiso que dejara de participar en el club de fans donde nos conocimos y hasta me prohibió escuchar e ir a conciertos de mi cantante favorito porque es un hombre bastante atractivo y se ponía celoso. Yo le decía que sí a todo, pero siempre he sido muy independiente y me las apañaba para hacer todo a sus espaldas aprovechando que por trabajo también viajaba a menudo a su país. Aguanté tanto tiempo porque era muy jovencita e inexperta, además él tenía 12 años más que yo.
Al final, justo antes de la pandemia me enteré de que estaba casado y tenía dos hijos desde antes de conocernos, él se justificó diciendo que tenía que seguir con ella por obligación y que esperase a que sus hijos fuesen mayores. Le dejé aunque él me rogó y suplicó durante días, pero yo ya no quería saber nada más de él y acabó dejándome tranquila. Poco después de eso, la casualidad quiso que conociese al que ahora es mi marido. Él es de otra ciudad así que me mudé y construí mi vida aquí. Lo último que supe de mi ex fue que se fue a vivir a Argentina definitivamente y no volví a saber nada de él hasta que hace unas dos semanas me escribió. Había descubierto mi Instagram y había visto las fotos que tenía colgadas, incluidas las de mi boda. Me dijo que no quería volver a verme yendo a un concierto de mi cantante favorito nunca más y que mi marido debería estar celoso. Por supuesto le bloqueé sin mediar palabra.
Pero es que al día siguiente se hizo una cuenta nueva para seguir hablándome. Y cada vez que le bloqueo una cuenta se hace otra nueva. No siempre estoy mirando el móvil y si estoy trabajando puedo tardar horas en ver esos mensajes. Sigue rogándome para que vuelva con él, sigue insistiéndome que está con su mujer por obligación pero que se ha dado cuenta de lo mucho que me quiere, que no puede vivir sin mí. Le he dicho que pare, que estoy felizmente casada y que no quiero saber nada más de él pero le da igual. Sigue acosándome por Instagram con mensajes cada día y me cansa muchísimo. No sé muy bien qué puedo hacer porque él vive en Argentina y no sé si una denuncia serviría de mucho. Pero es que me está dando miedo porque sé por gente que nos conoce a los dos que está intentando averiguar la dirección exacta de mi trabajo y no tengo ni idea de si en alguno de esos viajes que hace por trabajo me va a venir a buscar para vete tú a saber qué. Por supuesto mi marido está al corriente de todo esto pero es que también temo que le empiece a acosar a él…
