Mi ex y yo siempre habíamos soñado con ir a Japón juntos, era nuestro gran sueño, incluso cuando solo éramos amigos ya soñábamos con ello.
Estuvimos un año juntos y hace poco decidimos que mejor seguíamos como amigos porque, si bien la relación no funcionaba por xyz, formamos una gran parte de la vida del otro y no queríamos perder esa base de confianza y apoyo emocional. Él me conoce mejor que nadie, y yo a él también.
La cuestión es que durante todo el tiempo que nos conocemos (unos 6 meses de amistad y 1 año de relacion) nunca ha surgido la oportunidad de viajar, no solo a Japón, a ningún sitio. Yo lo intenté proponer en alguna ocasion pero siempre había algún inconveniente, y hasta llegó a decirme que «no estaba muy allá con lo de viajar» y al final dejé de intentarlo.
Y ahora me viene y me dice, que le ha «surgido la oportunidad» de apuntarse a un viaje con dos amigas suyas a Japón durante 15 días. A mí se me cayó el alma a los pies.
Nunca he entendido esas personas que hacen cosas con todo el mundo menos contigo, pero es que encima irse a nuestro destino soñado, me sienta fatal.
Yo entiendo que él es libre de hacer y deshacer como quiera, incluso si estuviéramos juntos no tendría ningún derecho a decirle «no te vayas», pero joder como duele.

Y como os digo, no solo duele que se vaya a montar nuestro viaje ideal con unas amigas, es que conmigo ni a la vuelta de la esquina, pero fue dejarlo y ya ha hecho un viaje de una semana con unos amigos, tiene otro el finde que viene a otra provincia a ver a otro amigo suyo, el siguiente finde se va a otra provincia también a ver a unos familiares, y ahora también resulta que a Japón. Y a mí me decía, que ya veríamos, o que estaba con el máster, o con las oposiciones, o cualquier cosa.
Y me da mucha rabia, hemos tenido mil oportunidades de ir a sitios y nunca ha querido. Y encima, por si no fuera suficiente, me dice que si quiero ir a EEUU con él, en noviembre o diciembre o sea hola???? Que estoy yo ahora lista de espera??
Estuvimos un puto año entero juntos y resulta que tengo que esperar a romper contigo y que pasen tres mil años, para poder coger un puñetero avión contigo, o sea es para mear y no echar gota.
En junio tengo mis vacaciones y las predicciones son: aquel de fin de semana con sus amigos, de mis mejores amigas (tengo dos), una de viaje con su marido visitando familia que tienen en Francia, y otra con su novio se va en furgoneta por Europa. O sea que, 15 días de vacaciones completamente sola.
La alternativa a eso es irme al pueblo de mi madre, de unos 2000 habitantes, donde los supermercados cierran a las 8 de la tarde y si quieres comer algo que no sea de la «hamburguesaria Pepe» tienes que conducir media hora hasta la ciudad mas cercana.
Y la verdad es que todo este panorama me supera.