Hola! Como hija de padres separados que soy, te digo que tengas paciencia. Todo cae por su propio peso. Tus hijos con 10 y 12 años se dan cuenta de todo. Por muy injusto que sea ahora, en un futuro agradecerán no tener que deberle nada a su padre.
En mi caso, mis padres se divorciaron cuando yo tenía 6. La separación no fue fácil. Mi madre apenas tenía dinero para llevarme a ningún sitio, pero lo que importa es el amor que me ha dado siempre, y tenerla ahí cuando lo he necesitado. En cambio, mi padre todo lo «compraba» con dinero. Llegó un punto que tuvo sus hijos y de mí se olvidó, por lo que yo poco a poco dejé de necesitarle.
Ahora, con 28 años, me caso el año que viene y mi padre se pregunta por qué no me llevará él al altar. Las cosas son así de duras muchas veces, pero de vez en cuando hace falta darles un golpe de realidad.
Ánimo, todo pasará y esto os hará más fuertes a todos.