Esto es un tema delicado, me consta que aquí cada uno vive esto como sabe o como puede, pero como hija y como hermana no me puedo quedar mirando cómo toman decisiones de las que creo que realmente se podrían arrepentir.
Mi hermana lleva soñando con salir de casa desde que tiene uso de razón, le gustan las ciudades grandes y tener una vida trepidante. Nosotras nacimos en un pueblo de Valencia de 1.000 habitantes y en cuando cumplió los 18 ella voló rauda y veloz al norte de España a sacarse su ansiada carrera de medicina.
Mi padre falleció hace un mes, por COVID. Lo hemos tenido ingresado en la UCI seis semanas y finalmente acabó falleciendo con 52 años dejándonos aquí a las tres solas y sin tener ni idea de cómo continuar.
Mi hermana tuvo el examen del MIR una semana después de su muerte y no me preguntéis de dónde sacó las fuerzas, el ánimo o la entereza para poder examen, pero lo hizo. Lo hizo, lo ha aprobado y ha sacado un 1.003, ella dice que el examen no lo hizo sola y que mi papá estaba con ella, cosa que no pongo en duda, pero que el mérito (por mucho que yo ame a mi padre) se lo doy a ella, porque es una puñetera LEONA y cada día que pasa la admiro un poco más.
Yo vivo con mi chico en otro pueblo de valencia, estoy a 15min de casa de mis padres y no sé cómo interferir ni si interferir en lo que ahora se está cociendo en casa.

Mi hermana se ha preparado el MIR en casa de mis padres, aquí tenía todas las comodidades del mundo y dice que se le hacía mucho más fácil organizarse aquí que en una academia/piso de estudiantes. Es decir, lleva viviendo con mis padres prácticamente un año.
Ahora que ha aprobado tiene que elegir especialidad, hospital y ciudad; ha decidido que no quiere dejar a mi madre sola y se quiere pillar una especialidad que la permita trabajar en un hospital cerca del pueblo y así poder ir y venir a diario.
Y yo estoy mirando los toros desde la barrera siendo consciente de que se está equivocando, mi hermana no quiere vivir aquí, mi hermana no va a ser feliz aquí, mi hermana necesita y quiere volar lejos.
Pero claro, es su decisión, ella sabrá qué le pesa más, si estar con nuestra madre o vivir la experiencia de ser residente donde realmente ella quisiera.
No sé si meterme en medio, no sé si manifestar lo que pienso. Mi madre está feliz de saber que la peque se queda con ella, que no va a estar sola, pero claro, incluso yo estaría mucho más tranquila sabiendo que están juntas y haciendose compañía, pero no puedo dejar de sentir que estamos siendo súper egoístas no diciéndole que debería tomar la decisión solo por ella misma y sin pensar en nadie más.
Ayudadme por favor, no sé ya qué está bien o qué está mal.