Siento una mezcla de enfado y de orgullo a la vez (aunque esto último no se lo diré) y no tengo muy claro cómo gestionar esto.
Soy madre soltera de un chico de 13 años. Desde siempre le ha encantado la tecnología y para su cumple intentamos juntar el regalo de todos para comprarle algo que realmente quiere y que uno solo no podría. Así, se ha hecho con una impresora 3D, una impresora para sublimar y una plancha de camisetas y tazas. Le apasiona diseñar y siempre que puede se crea una camiseta o sudadera y un sinfín de cosas.
Hasta ahí todo bien, pero ayer me enteré de que está vendiendo de estrangis esas cosas en el insti y a amigos. Por lo visto lleva bastante tiempo haciéndolo y el chaval ha ahorrado casi 400€.
Yo alucino, no lo he notado porque yo sigo corriendo con los gastos de todas sus cosas como si no tuviera dinero. Sí que es verdad que él se ha pagado con sus beneficios los materiales que necesitaba, porque a mï no me ha pedido que le compré ni tantas tazas, ni ropa ni nada, pero… ¿debería castigarle? Al fin y al cabo es un negocio clandestino y podría meternos en un problema. Además, el hecho de que lo hiciera a escondidas…
