Mi marido y yo nos hemos divorciado hace unos meses y hasta ahora yo me quedaba con los niños y él tenía un régimen de visitas, más la mitad de las vacaciones y fines de semana. Tenemos un niño de 15 años y dos niñas mellizas de 10. Que se llevan mal es una realidad que vivimos desde hace tiempo que nos ha ocasionado múltiples problemas en la convivencia familiar, pero son etapas y hay que pasarlas. Yo entiendo que las chicas a veces saturan por su intensidad, y que mi hijo eso no lo lleva bien, pero de ahí a que después de tres meses viviendo con nosotras, haya decidido que se va a vivir con su padre, hay un abismo y no me lo esperaba.
Lo peor es que él y yo tenemos una relación fantástica y me está obligando a renunciar a él porque no aguanta a sus hermanas.
He discutido mucho con él por este motivo y al final me doy cuenta de que vive amargado y tampoco quiero ser yo la causa que le quite la felicidad, pero solo de pensar que se vaya con él y de verle tan poco me da algo.
¿Dejaríais que se fuera o insistiríais en tenerle obligado viviendo con vosotras? Como madre quiero lo mejor para él, pero la opción de dejarle me está matando.
