Estoy en una encrucijada, mi hijo de 9 años odia ir con sus primos de 13 y 15 porque le obligan a hacer fechorías y él lo pasa mal. Desde orinar en la papelera de una biblioteca a obligarle a hacer una pintada de graffiti, el pobre se niega pero le obligan y le amenazan para que no se chive.
Él me lo cuenta llorando porque necesita desahogarse y contar la verdad pero me suplica que no diga nada porque tomarán represalias contra él por chivato.
¿Y ahora yo qué hago? Son nuestra familia, no podemos dejar de quedar con ellos sin más y por otro lado si se lo cuento a mi hermana le estoy vendiendo a él y le enseño que es mejor no contarme la verdad para no salir mal parado.
¿Alguna idea sobre lo mejor que puedo hacer?
