Llevo un cabreo de mil demonios. Mi hijo hizo la comunión en mayo y cuando la familia me preguntó que qué queríamos de regalo les dije que por favor dinero para que él empezará a tener sus ahorros. Quería seguir los pasos de mi padre que desde niñas nos inculcó la importancia del ahorro y de la inversión y con pequeños esfuerzos para cuando fuimos mayores de edad teníamos lo suficiente para sacarnos el carnet, comprar un coche y seguir invirtiendo. La idea era meterlo a final de año en un fondo de inversión, pero previamente quería explicarle en qué consiste, qué es el interés compuesto y cómo debería planificar su futuro desde pequeño.
Lo tenía todo planeado en mi mente y ahora quería aprovechar el verano para explicarle todo eso y he alucinado cuando he visto que apenas le quedan 30 euros y que el resto se lo ha gastado en chorradas que no saben ni lo que son porque ya no lo recuerda. Me parece una irresponsabilidad por su parte y él no entiende porque me enfado porque dice que el dinero era suyo.
Yo entiendo que él quisiera cosas físicas y materiales con ese dinero porque aún es un niño, y si me hubiera comentado lo que quería, yo habría podido entender que quizás aún es pronto para mi plan y que podríamos posponerlo un par de años. Pero en ese caso habría podido aprovechar el dinero para comprar cosas importantes y caras que normalmente no puede. Ahora lo único que tiene son chorradas varias que ya ni utiliza y se ha fundido todo.
