Mi novio se ha obsesionado con el crossfit. Hasta ahí todo bien mejor eso que estar tirado en el sofá viendo Twitch con Doritos a puñaos. El problema es que lo del gimnasio ya no parece un hobby parece una religión.
Van a entrenar CINCO veces por semana y no contentos con eso también salen juntos de fiesta, hacen comidas, meriendas, rutas de montaña, cenas y ahora están planeando una escapada de fin de semana
Según me cuenta él hay varios liados entre ellos. O sea que allí el burpee no es lo único que se levanta. Hay matrimonios rotos, infidelidades y un salseo que ni en La isla de las tentaciones
Y él me lo cuenta con total naturalidad y yo no digo que no pueda tener amigos allí, pero entre el fanatismo, los ligoteos y el rollito somos una familia… empiezo a verlo poco sano y no os voy a mentir me rayo
es normal que me incomode ese ambiente? en que momento el crossfit se ha convertido en una secta? yo no tenía ni idea
