Buenas a todas escribo un poco preocupada porque mi marido y yo estamos teniendo nuestras primeras diferencias con la alimentación del bebé. Yo estoy convencida de que es bueno que el peque experimente con la comida, que toque las texturas y que se manche la carita y las manos porque he leído que así es como mejor aprenden a través de los sentidos.
El problema es que mi chico es una persona super pulcra y se pone muy nervioso cada vez que ve una mancha. No para de limpiarle la boca y las manos con la toallita mientras el niño todavía está intentando comer y me da mucha penita porque siento que corta su curiosidad. Él dice que no puede evitarlo y que le da mucha angustia ver todo sucio pero yo no quiero que el momento de la comida sea un estrés para el niño.
No quiero discutir con él, pero tampoco quiero que el bebé deje de disfrutar de sus purés y sus trocitos. Alguna idea de cómo llegar a un punto medio?
