Hola, pues a mi me pareció algo parecido, pero con algunas diferencias con tu historia.
Llevaba dos años con el que hace ya mucho tiempo es mi ex, eramos una pareja que yo creía que estaba bien, él quería que nos casaramos, pero en un momento él empezó a decirme qie estaba mal psicologicamente, y que iba a ir a terapia. Hizo un par de cosas que me perecieron extrañas, lo que no sabía es que a mí madre también…
Total que el día antes de el cumpleaños de mi ex tenía celebración con su «familia» padres, hermana, tíos, etc. y habíamos quedado en llamarme sobre las 17h para ver que hacíamos. Total que a las 18h ni perri me había llamado y yo o quedaba con él o quería hacer planes para no quedarme el sábado en casa así que le escribí….su contestación fue no podemos estar las 24h horas juntos a la defensiva y apago el teléfono hasta las 12 de la noche…
Yo flipando porque jamás me había contestado así se lo cuento a mi madre y me suelta que llamará a su casa (le puse obviamente cara rara, porque no entendía nada)…y bingo!! su madre me cogió el teléfono y me dijo que no sabía donde estaba que se había marchado antes de la hora de comer…..(la madre no sabía ni donde meterse cuando le dije que me había dicho que estaban de comida familiar) y dirás porque mi madre pensó eso.
Mi madre en un viaje de él a ver a su primos a Jaén, y venir un día para verme 5 minutos, decirme cuanto me quería y volverse a Jaén, ella ya no le creyó, así que llamó a su casa dos días después cuando en teoría seguía en Jaén, se lo cogió él y al oir su voz mi madre colgó, en ese momento no me dijo nada porque sabía que yo no iba a creerle e iba a reaccionar mal, y espero el momento adecuado a poder confirmar sus sospechas, y gracias a ella deje de tener una gran cornamenta…pero si me estaba poniendo los cuernos, y el psicólogo era mentira, la terapia era tirarse a otras.
En tu caso, yo creo que igual tu amiga te lo ha contado en el momento inadecuado, porque nunca se suele reaccionar bien a este tipo de cosas e igual te merece la pena, no tener contacto con ninguno de los dos, con. Y quien sabe pero igual te ha librado de cuernos, y algún día cuando tú estés bien puedas agradecérselo a tu amiga como hice yo con mi madre.
Ánimo!!
Pd. Siento la parrafada