Estoy que no me lo creo. Necesito soltar esto porque me estoy volviendo loca.
Mi novio (42) viene de una familia que es un auténtico desastre. Sus padres nunca fueron violentos ni drogadictos ni nada de eso, de hecho siempre fueron afectuosos con ellos, pero eran completamente negligentes. No sabían ni a qué curso iban sus hijos, no había horarios para nada, tenian perros, gatos, una tortuga…y si no fuera por los abuelos y los propios niños, la casa habría sido una pocilga.
Con cuatro años, él ya se hacía la cama, se preparaba el desayuno y se llevaba al cole una manzana y un yogur porque nadie lo hacía por él. Una locura. Si no hubiera sido por los abuelos, no sé cómo habrían salido adelante.
A pesar de eso, él y sus hermanos salieron adelante, estudiaron en la universidad tb, trabajaron desde adolescentes Los padres iban de hippies despreocupados, y con un golpe de suerte les tocó la lotería. Se compraron una casa enorme, con jardín, huerto y todo, pero en estado regular, “para arreglarla ellos mismos con sus propias manos”. Spoiler: no la arreglaron nunca.
Veinte años después, la casa se cae a trozos. Literalmente. El tejado se está derrumbando, ya han caído pedazos en la cocina y en el patio. ¿Y qué hacen? Pedirle dinero a los hijos. Los mayores dijeron que no —con razón— porque sabían que el tonto bueno de mi novio acabaría pagando.
Y efectivamente. Él quería darles el dinero. Discutimos muchísimo porque pretendía usar dinero de los dos, y le dije que ni hablar. ¿Qué ha hecho? Ha cogido 5.000 euros de nuestra cuenta sin decirme nada y ha juntado eso con lo suyo para pagar el arreglo. Y lo peor: dice que no me lo va a devolver, que somos pareja y hay que ayudarse en los momentos difíciles, que él lo haría por mí. El no tiene mucho dinero. Tiene dos hijos de una relación anterior, paga una pensión altísima, y además sigue pagando parte de la hipoteca de su antigua casa. Eso se lleva casi la mitad de su sueldo
Estoy entre enfadada, dolida y alucinando. Me siento traicionada. No puedo más. Siempre pasa lo mismo: su familia mete la pata, él paga el pato y ahora yo también. Encima me llama egoísta por no querer ayudar. Me estoy planteando muy en serio dejarlo. Esto me ha pasado todos los límites.
