Después de muchos tipos incorrectos apareció él. Me sorprendió que no jugaba, que no se escondía, que siempre estaba disponible para mí. Yo le gustaba y me lo demostraba. Al principio me quejé de que me faltaban mariposas pero era simplemente que no estaba acostumbrada a que me trataran bien.
Nos enamoramos rápido pero sin prisa. La relación iba bien y por primera vez en mi vida pensé que tenía un futuro con alguien.
Cuando estuvimos preparados dimos el paso de irnos a vivir juntos. La convivencia no fue sencilla, cada uno con sus manías pero nos fuimos adaptando.
Un día estábamos viendo fotos de nuestro último viaje y me dejó su ordenador. Justo cuando se fue a duchar, no sé qué hice que se me cerraron las carpetas y tuve que abrirlas de nuevo.
Y así vi una carpeta que se llamaba como una famosa aplicación de citas gratis. Sabia que no debía meterme en la carpeta y tenía que preguntar primero respetando su privacidad pero no pude evitarlo. La carpeta estaba llena de capturas de pantalla de chicas de la aplicación. Evidentemente para hacer eso tienes que estar registrado.
En cuanto salió del baño le pregunté directamente. Al principio dudó, como dando a entender que no sabía de qué hablaba. Después aceptó que sí, diciéndome que era de hacía mucho tiempo. Creo que eso es lo que más me dolió, que me mintiera a la cara. Me había fijado en las fechas de las últimas fotos y eran de hacía unos días. Se lo dije, se vio atrapado y lo aceptó. Pero me prometió que no había ni hablado ni quedado con ninguna, que solo guardaba fotos por curiosidad. Nada más me aseguró.
Mi primer impulso fue salir corriendo. Cogí mi bolso y salí de casa. Me puse música y estuve deambulando durante horas. Cuando paré tenía mil llamadas y mensajes suyos, pidiendo perdón, diciendo que no era nada, que volviera a casa.
Dudé mucho qué hacer, si irme a casa de mis padres, o de alguna amiga y no volver nunca.
Al final volví y me suplicó perdón. Estuve unos días dándole vueltas y la verdad es que no creo que me engañara con otra pero me había mentido y eso es difícil de perdonar.
Seguimos juntos y quiero confiar en él pero me está resultando muy difícil.
