Lo conocí hace 2 años y medio, y desde el principio empezó a mostrar interés por mí. La verdad es que me sorprendió mucho, está muy por encima de mí físicamente, yo soy normalita y él objetivamente un hombre bastante guapo. De verdad que llama la atención. A las tres semanas de conocernos empezamos a salir y todo iba bien. Sin sorpresas desagradables. Estuve muchas semanas dándole vueltas al asunto, no llegaba a entender como un hombre de 43 años, guapo, con buen trabajo, deportista, inteligente, agradable y disciplinado, no había encontrado pareja. Llegué a pensar que era un infiel patológico, o que tenía algún tipo de adicción, o que no había salido del armario, pero no, no es eso. No me dio mucha información sobre sus anteriores parejas y no tiene, ni ha tenido redes sociales, así que no he podido averiguar nada de su pasado. Para colmo estuvo casi 14 años viviendo en Suecia y aquí solo le quedan uno o dos amigos y casi no los vemos. En internet no hay información sobre él, solo sus artículos(es investigador)
Finalmente, tomamos la decisión de irnos a vivir juntos, más bien que viniera él a mi casa, vivo de alquiler, haciéndose él responsable de la mitad de todos los gastos. Y yo superfeliz y encantada de la vida Después del verano se instaló en mi casa, tuvimos que cambiar el contrato con mi casera. Y comencé a darme cuenta de cosas. Exacerbó todas sus manías, yo sabía, y había observado, que es un poco tiquismiquis con la comida sana, pero es que ahora, por ejemplo, me saca las cosas del carro cuando estamos de compras, o me echa la bronca si hay algo en la nevera que no es 100% sano, o directamente lo tira a la basura. Lo mismo con ahorrar energía, baja la calefacción al mínimo, estamos usando bolsas de agua caliente todo el día, y ropa térmica, no, no bromeo. De todo me da lecciones, el domingo yo estaba viendo Machos Alfa y otra charla, que era una basura, y qué clase de ejemplo era yo para mis alumnos (soy profesora) de verdad, es que es un sinvivir. Por supuesto, jamás había mostrado estos comportamientos en el pasado, y me ha visto comprar comida procesada o ver series tontas en Netflix. Lo que me espanta es darme cuenta de que hay ocultado todas esas manías hasta que nos hemos ido a vivir juntos. Y cada día va a más, tampoco le gusta que compre en Zara o Primark porque es fomentar el consumismo y no sé qué tonterías más. Y también le molesta que use el móvil o wasap, que solo me hace desconcentrarme, y que por eso voy como pollo sin cabeza todo el día.
La verdad es que sigo enamorada, pero estoy bastante decepcionada, la convivencia es difícil y nunca sé por dónde va a salir, estoy siempre alerta haga lo que haga, siempre acaba molesto por algo que he hecho, a veces por nimiedades, como hablar con unos vecinos que no le gustan a él o ver videos de gatitos en YouTube.
Quiero aclarar que nunca me ha gritado ni insultado, pero no sé hasta qué punto merece la pena esto por estar con él. Por supuesto que ya he tenido conversaciones al respecto, pero acaba tergiversando todo, es frío, yo empiezo a tartamudear, o a hablar muy rápido, o incluso a llorar, él permanece impasible y tranquilo, y parece que soy yo la loca. Lo máximo que dice es que todo lo hace por mi bien, y yo acabo confundidad y me quedo sin respuesta.
