Buenos días. Sé que con esta historia me vais a juzgar y que es mi culpa, pero necesito desahogarme.
Resulta que llevo una vida en la que el control paterno ha estado demasiado presente. Mis padres apenas me han dejado respirar, casi nunca ni salir de fiesta ni hacer apenas nada; siento que mi juventud se estaba perdiendo y que quería ganar dinero a toda costa para poder irme de mi casa lo antes posible.
Con veinticuatro años vi una oferta de trabajo en una casa de masajes. Sabía perfectamente que no era únicamente dar masajes, sino que tenían final feliz; pese a ello y mis reticencias al principio, finalmente empecé a trabajar como masajista erótica.
Al empezar pensé que me iba a costar muchísimo y que no podría sostenerlo durante mucho tiempo, pero para mi sorpresa se despertó en mí una sexualidad desconocida y un morbo que me llevó no solo a verlo como un trabajo, sino a disfrutarlo, y a vivirlo con los clientes, además de ganar una gran cantidad de dinero.
Yo estaba estudiando y sabía que era algo temporal, pero lo cierto es que era mucho más cómodo que meterse en la hostelería.
Era algo que, por supuesto, oculté a mi familia y también a mi pareja. Se distinguir muy bien lo que era el sexo y el trabajo de la relación que tenía con mi novio; me aislé y no me afectaba.
Estaba mal estar ocultando mi doble vida, pero mi pareja tiene una mente bastante cerrada y no me sentía cómoda contándole esto por miedo a que me dejara. Pero ahora estoy en un buen lío porque no quiere saber nada de mí ya que se enteró y todo por un colega que yo jamás había visto juntarse con él, pero que vino como cliente al centro con tan mala suerte de que me eligió a mí y luego se lo contó todo a mi novio.
Él se siente defraudado y decepcionado; yo he intentado explicarle la situación, que es por ganar dinero, por irme de mi casa, pero no lo entiende y siento que tampoco le puedo culpar.
Me gustaría poder hacer algo para recuperar mi relación porque verdaderamente me arrepiento del daño que le haya podido causar, aunque no de lo que he hecho. Sé que la he cagado, pero creo que también podría ponerse en mi lugar y entender la situación desesperada de mi casa y mi miedo a la hora de confesar algo así.
