Buenos días, mi novio y yo convivimos desde hace dos años. La convivencia no es mala y la relación tampoco, pero hay algo de él que me mata, y es que se gestiona muy muy mal el tiempo. Actualmente está en paro, por lo que tiene todo el tiempo del mundo para hacer sus cosas. No tenemos hijos, por lo que las únicas responsabilidades que tenemos son nuestro perro y encargarnos de las cosas del hogar.
Yo curro de 8h a 16:30h, por lo que paso muchas horas fuera de casa. Os explico un poco su día a día: se acuesta tardísimo, se queda hasta las 3 o 4 de la mañana en el sofá con una serie de fondo y viendo vídeos en el móvil, por lo que ningún día se levanta más pronto de las 11h. Se tira la vida para desayunar, puede estar en el sofá tranquilamente dos horas tomándose el café, mirando la tele, viendo vídeos, hasta que se moviliza y se va al gimnasio, todo muy pausadamente.
La mitad de días ni come, porque como ha desayunado tan tarde no tiene hambre y supongo que después se tumbará en el sofá. No sé, pero yo cada día que llego del curro está en la misma postura, tumbado en el sofá. Le cuesta horrores hacer cualquier cosa y me desespera.
Los fines de semana es lo peor. Yo me levanto sobre las 09:30 o así y él siempre alarga más. Cuando él se levanta, yo ya he desayunado, puesto lavadoras, recogido cocina… y encima tengo que esperarle a que desayune (sus desayunos eternos) para poder ir a hacer cualquier cosa. Y ningún día salimos antes de las 12:30h, y me desespera porque a mí me encanta levantarme pronto y hacer cosas.
Cuando quedamos con gente, lo mismo. Si hemos quedado a las 17h, se mete en la ducha a las 16:30h y siempre me hace esperar y llegar tarde por ir con él.
Siempre va con prisas a todos lados porque como el sofá le absorbe empieza a prepararse tarde y luego no tiene ni tiempo de limpiar la ducha o el vaso de café que se ha tomado.
Estoy desesperada y no sé cómo afrontar esto.
