¡Hola!
Os escribo porque llevo dos días preocupada por un tema de mi relación de pareja. Hace dos días me despedí de mi novio, porque se ha ido a trabajar fuera unos meses. Lo sabíamos desde hace tiempo, así que en principio no hubo drama. Solo quedamos para cenar y tomar una copa porque realmente no sabemos cuándo volveremos a vernos, aunque como mucho van a ser eso, unos meses.
La cosa es que yo lo tenía súper asumido, me había dado tiempo a asimilarlo y la verdad es que lo llevaba bien. Pero en el momento de la despedida me dio el bajón y me puse a llorar.
Hasta ahí diría que todo normal. Pero el problema, lo que me tiene rayada, es que mi novio se quedó pasmado, no intentó consolarme, no vino a darme un beso, ni un abrazo, ni a decirme «no pasa nada, ya verás que se nos pasa rápido». Solo se quedó ahí, esperando a que dejase de llorar para que me fuera de su casa y poder terminar de preparar el equipaje.
No sé cómo reaccionar. Por una parte, sé que él en ese momento (y hasta hoy, su primer día de trabajo) ha estado nervioso por el viaje, la nueva ciudad, la adaptación, el trabajo y todo. Pero por otra parte, lo pienso y no logro entender que no reaccionase, que se quedase mirando cómo yo lloraba porque le voy a echar de menos y él no hiciese nada.

Por contextualizar, llevamos dos años y medio juntos y tenemos una relación muy sana. Hablamos mucho de todo, apenas si hemos discutido dos o tres veces en todo este tiempo, y todas las discusiones se han arreglado con una conversación.
Y antes de que digáis nada, no, no lo he hablado con él porque sé que está nervioso por la mudanza y sobre todo por el trabajo, y no quiero que hablando de algo que ya pasó y que no tiene solución (en el sentido de que no puede cambiarlo) le haga sentir mal y se ponga peor por esto.