Mi novio

Inicio Foros Querido Diario Autoestima Mi novio

  • Autor
    Entradas
  • Merlinelencantador
    Invitado


    Merlinelencantador on #101235

    Buenos días, he dudado sobre si publicar este post porque pienso que no va a ser muy popular, pero la verdad me gustaría ver este tema desde el otro lado porque no quiero hacer daño a mi novio.

    La cuestión es que mi novio está gordo, tiene un IMC de 30 con 22 años, siempre ha sido un chico delgado pero hace dos años empezó a engordar. Creo que en su familia hay tendencia a engordar alrededor de la veintena y tanto su madre como su abuela son gordas, mucho más que él. Es decir la genética creo que influye en su caso. Yo a mi novio le conocí estando gordo y quiero que quede claro de que su cuerpo me atrae y lo que me gusta de él son muchas cosas físico incluído.

    Yo hasta ahora no le había hecho comentarios sobre su peso, pero he ido dandome cuenta con el pasar de los meses que tiene una manera poco sana de enfrentar su peso, por un lado muchas veces insiste en que él no está gordo, simplemente es un chico grande, ancho, pero no es gordo en absoluto (para mi decir esto es muy eufemista hablando de una persona con bastante tripa y que tiene papada, claramente no es una cuestión muscular u ósea). Por otro lado para mi es obvio que él se ve gordo y no está feliz con su peso por razones como esta: cuando empezamos a salir y empezábamos a dormir juntos y a toquetearnos en su casa nunca se quitaba la camiseta por más que yo le decía que me gustaría que AMBOS estuviéramos desnudos, luego empezó a quitársela para follar pero se la ponía inmediatamente después, ahora ya tenemos confianza y no hace nada de eso pero… se niega ir a la playa, piscina… y no me trago que no le guste el agua, y para mi lo más grave, no le gusta el buen tiempo porque no puede llevar el abrigo puesto, estamos en junio y sigue llevando chaqueta, vivimos en un país frío y no quiere mudarse a uno cálido o ir de vacaciones (por ejemplo España) por no llevar ropa de verano…

    En fin llegó un momento en que quise hablarle de todo esto y decirle que si quería hacer dieta o empezar a hacer ejercicio (es totalmente inactivo) yo podía ayudarle, hacerlo con él, tenemos amigos que son fisios y nutricionistas… en fin. En principio me dijo que sí quería hacerlo pero nunca lo hizo. Se puso unos objetivos bajos, que a mi me pareció lo más razonable, simplemente ir andando al trabajo en vez de en coche y reducir refrescos y chucherías entre semana. Bueno, nunca llegó a cumplirlo, ni siquiera la primera semana.

    El caso es que ahora estamos prácticamente viviendo juntos y veo como come, siempre comida congelada o precocinada, si preparo algo de comida dice que no le gusta la comida española y se recalienta su propia lasaña o lo que sea, nunca bebe agua o leche, no se, bebidas normales, desde el desayuno hasta la cena solo bebe refrescos y come todos los días chucherías, tartas, chocolates… no hace ni una sola comida normal. Reconozco que esto me mosquea un poco, se que aquí no os gusta mucho oir el es por salud, pero de verdad, es por salud. Si estuviera igual de gordo pero tuviera unos hábitos normales, ya no digo sanos, normales yo no le estaría dando tantas vueltas. Le ayudaría a adelgazar si es lo que él quiere, sí, pero no me sentiría en la obligación de decirle algo. Pero la verdad, ahora mismo, no quiero ser cruel, y no quiero herir su autoestima, pero me siento en la obligación de decirle algo.

    ¿Qué opináis?


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Beatriz Romero
    Participante


    Beatriz Romero on #101254

    ¡Hola Merlinelencatador!

    El gran problema que veo aquí es el tema de que tu pareja se alimente a base de comida congelada pero también te digo que sois muy jóvenes y que el cambio a hábitos más saludables va calando con la edad.

    De todas maneras el tema de hacer dieta y demás es una cuestión que tiene que salir de la persona y a ti, como su pareja, te toca apoyarle en sus decisiones. Si quieres que empiece a comer más sano es cuestión de ir probando cosas nuevas y poco a poco seguro que empiezan a gustarle otras cosas.

    Responder
    Nat
    Miembro


    Nat on #101258

    Yo te entiendo perfectamente, entiendo lo que piensas y lo que sientes, pero no deberías ni juzgarle, ni insistirle. En mi opinión, claro.

    Yo te hablo desde el otro lado de la balanza. En general, soy una persona que come bien, que no toma fritos, ni congelados, ni precocinados, ni refrescos (ni siquiera la versión zero). Pero me pierde la cerveza. Y las salidas sociales (a comer, a cenar, a probar nuevos tipos de comida etc…). Con lo que en cuanto hago lo que me gusta y disfruto de la vida, engordo. Para adelgazar, tengo prácticamente que dejar de tener vida social, y es un poco complicado.

    Sin embargo, antes de llegar a este punto, en el que me sé la teoría y sé lo que debo comer y lo que no, pasé años comiendo como él. Y llegué a ser obesa mórbida. Comía como el culo, y no era consciente de cómo me alimentaba, ni de las cantidades que comía (a mí me parecía que no comía tanto, la verdad). Ya no sólo era la cantidad, sino la calidad. Y los picoteos entre horas. Y cosas así. No disfrutaba comiendo, para mí comer era una tarea por la que había que pasar. Estaba muy acmoplejada por mi peso, y prefería no pensar en la comida. Pero no podía ni ver una hoja de lechuga. Si alguien hubiera venido a decirme que lo estaba haciendo mal (que lo estaba haciendo fatal, lo sé), y que me iba a ayudar a adelgazar, me hubiera puesto muy a la defensiva. Evidentemente, no me gustaba ser gorda, pero no quería que nadie tocara el tema, ni que me ofrecieran ayuda ni nada por el estilo. Eso me hacía sentir que el problema era GIGANTE y que me estaban humillando.

    Un día, afortunadamente, el cerebro me hizo click y decidí que no podía seguir así. Me informé y me puse a dieta por mis propios medios, porque no quería ni que me viera un endocrino hasta que no tuviera un peso normal (que no fuera, al menos obesidad mórbida). A base de intentar adelgazar (y lograrlo) aprendí a comer, aprendí a disfrutar incluso de las verduras (que no podía ni verlas de lejos). Y cambié mi forma de pensar, asumiendo que o como sano y no me despisto, o en un plis vuelvo a ser obesa mórbida.

    Ahora estoy gorda (siempre lo estoy, pero he engordado bastante el último año, como 15kg), pero ando moviéndome entre sobrepeso por los pelos y obesidad. Sigo igual de acomplejada que cuando pesaba más de 40Kg más que ahora. Exactamente igual de acomplejada. Odio la playa, odio ponerme en bañador, odio el agua. Yo también pongo excusas. Yo también uso las chaquetas hasta con 40 grados de temperatura. Si puedo evitar ponerme manga corta, lo evito. Y eso es algo que sé que tengo que trabajar (y estoy en ello), pero ese tipo de complejos no se van perdiendo peso. Yo también odio viajar a sitios cálidos y tiendo a ir donde hace frío porque me puedo tapar más. Y también intento no desnudarme del todo en la cama. Y todo eso es independiente de mi peso. Me pasa cuando peso 65Kg y cuando peso 85Kg o cuando pesaba 125Kg.

    Con esto quiero decirte que los complejos que tiene no se van a ir consiguiendo que adelgace. Hombre, hay gente que de pronto se ve bien y se le pasan todos los males, pero es raro. Aunque pierda peso, no va a querer desnudare, ni ir a la playa, ni viajar a lugares cálidos, ni prescindir del abrigo. Eso es un problema de autoestima, no de peso. Y en cuanto a adelgazar, uno tiene que decidirlo por sí mismo, y cuanto más te tocan las narices con el tema, menos ganas tienes de ponerte a perder peso. Creo que insistirle o decirle algo sería contraproducente. Y sí, es por salud en este caso, pero tocar las narices a la peña hace que se enfade, que se ponga a la defensiva y que lo pague comiendo en un montón de casos.

    Yo sé que he engordado por levantar la mano, y por vivir la vida, y sé que debo parar y volver a controlarme, al menos hasta que haya perdido el peso que he cogido. Pero a veces la vida te pone zancadillas y no es el momento. Adelgazar es como dejar de fumar, tienes que estar mentalizado y en un buen estado mental en el que no te afecten otras cosas. Al menos al principio. Si tienes estrés, ansiedad por una baja autoestima, problemas en el trabajo, o una novia que te insinua que deberías cambiar tus hábitos y perder peso (¿puede ser que ya no le guste? ¿estará pensando en dejarme por otro tío más buenorro, más musculoso y más delgado?) sólo hace que te sientas peor y lo pagues comiendo. Sentirte juzgado cuando estás gordo y te afecta a la autoestima es horrible. Y aunque sabes que lo que haces sólo empeora el problema y mañana vas a estar peor, no puedes parar de hacerlo. La comida proporciona placer, aunque sea a corto plazo y luego te genere otros sentimientos. Los gordos, normalmente, tenemos una mala relación con la comida. No podemos normalizarla. Cuesta mucho no ponerte hasta arriba el día que levantas la mano, porque «ya que hoy me he pasado, aprovecho y mañana retomo». Porque sabes que todo te engorda, que tienes que privarte de todo… Es difícil de explicar a alguien que no tiene que sentirse culpable por comer lo que le da la gana porque está en su peso y se puede mantener.

    A mí me pasa con mi pareja. Él está bastante delgado y come lo que le da la gana. Cuando vamos a comer fuera se come su postre y el mío. Come sano, desde luego, pero si un día se quiere meter un plato de croquetas se lo mete y no piensa en lo que ha hecho. Eso hace que su cabeza no le cree ansiedad por las croquetas. Y se come las croquetas que le apetecen, y si le sobran porque ya está lleno, no sigue. Y si se come dos postres un día, otro día compensa porque «no, que el otro día se me fue la olla», pero se corta poco. No tiene problemas de autoestima, ni tiene problemas de peso. A veces engorda unos kilos y en una semana de controlar un poco (MUY poco), los ha perdido. Nunca me ha dicho nada sobre mis hábitos, ni sobre mi peso, cosa que le agradezco. En general, me cuido y si un día salimos y me bebo seis cervezas, espero que ni se le ocurra insinuarme que eso no es sano. Ni que necesito hacer más deporte. Y eso que le he oído hacer algún comentario de ese tipo con respecto a alguno de sus amigos. Y me rechinó horriblemente. A fin de cuentas, estoy gorda y fofa, y el es capaz de subir muchas más escaleras que yo, pero en la cama, tengo yo mucha más flexibilidad y resistencia, ya ves. Y hará pesas y todo lo que quieras, pero yo tengo más fuerza, aunque mi músculo esté escondido entre un montón de grasa, porque he hecho mucho deporte, y muchas pesas, y nunca he estado tonificada, pero quieras que no, en algo se tiene que notar. Estoy en un momento de mi vida en que no me apetece hacer deporte, ni apuntarme a un gimnasio (después de haber sido adicta al gimnasio y al deporte), y sólo pensar en ello me genera muchísima ansiedad, así que si me viene alguien diciéndome que podría hacer más bici, salir a correr o apuntarme a un gimnasio, le muerdo un ojo.

    No sé, es un poco déjame en paz, yo sé lo que tengo que hacer y si no lo hago no es porque no quiera, sino porque NO PUEDO. Y por mucho que me comas la oreja y me insistas y me des por culo, no voy a cambiar de opinión, porque mi cabeza está en otro sitio. Yo he cometido el error de insistir a ciertas personas hasta la saciedad con que dejaran de fumar, que es malísimo y tal y cual, y ¿crees que me hicieron caso? Sólo generaba broncas y malos rollos. Y un buen día les cambió el chip y lo dejaron. Sin más. Y sin mi ayuda. Y sin mis broncas. Y sin mis comentarios. Y sin mis juicios.

    Lo mejor que puedes hacer por él es apoyarle sin juzgar. Si tiene un problema de autoestima, hacerle buscar ayuda para superarlo. Y con esa ayuda, puede que le cambie el chip y empiece a quererse más y quererse cuidar, y verse mejor. Y entre en ese bucle «bueno» de adelgazar y abrazar la vida sana porque le hará sentirse mejor consigo mismo. Por él, no porque nadie se lo diga. Yo hace tiempo que dejé de adelgazar por los demás, y empecé a hacerlo por mí misma. Es de la única forma que funciona.

    Si mi pareja viniera a criticar la forma en la que como, que no siempre es perfecta, sobre todo cuando estoy con él, porque implica salidas, cerveceo, tapas y mierdas, o a insinuarme que hiciera más deporte, lo pasaría fatal. Por mis problemas de autoestima pensaría que no me quiere así, que desea cambiarme y que se avergüenza de mí (por mucho que tuviera las mejores intenciones del mundo en su mente). Y empezaría a decirme que si no me quiere gorda, no me merece delgada, porque yo soy yo independientemente de mi peso y entraría en un bucle bastante autodestructivo que acabaría por afectar a nuestra relación.

    Ten cuidado y mano izquierda. Sólo te puedo decir eso. Puedes tener las mejores intenciones, pero hacer mucho daño y que todo tenga los resultados opuestos a los esperados.

    Responder
    Numei
    Invitado


    Numei on #101276

    Hola Nat!

    Solo queria decir que no estoy de acuerdo con uno de los puntos que dices.
    «Para adelgazar tengo que dejar de tener vida social».

    Para tener vida social no tienes que beber o comer sin talento. Esto es asi.

    Te cuento como lo hago yo: De lunes a viernes la vida social suelen ser bebidas, y no suelo salir mas de un dia a la semana. Coca cola zero (que si, mala, pero mejor que muchas otras cosas), cerveza sin alcohol…tienes muchas opciones.

    Para el fin de semana, que si salgo estoy mas horas fuera, yo alterno una cerveza normal con una sin alcohol. Y si comemos fuera siempre puedes hacer una mejor eleccion en la carta de donde sea que vayas. Pequenos cambios que hacen una gran diferencia.
    En febrero se me juntan en la misma semana mi cumpleanos, el cumple de mi novio, san valentin y nuestro aniversario. Y este ano tuve tambien una despedida de soltera de una amiga.
    Aun consegui perder casi un kilo esa semana. Simplemente eligiendo mejor tus opciones.
    Que vas a un restaurante que sabes de antemano cual es? Mira la carta en casa, y elige que va a ser mejor pedir.

    Por ejemplo, por mi aniversario fuimos a un italiano pizzeria. Para mi cogi una pizza de calabaza, calabacin, pimiento, cebolla, zanahoria y puerro. Como cogi eso de principal, cogimos calamares de entrantes y aun pedi postre.
    Para la despedida de soltera, cogi pollo asado con pure de patatas para comer.
    Para el cumple de mi novio, cogi pechuga de pollo asada con salsa de vino blanco.
    En la despedida bebi cerveza, y en mi cumple vino.
    El resto, o sin alcohol, o agua o refresco zero.

    Estar a dieta, intentar comer mas sano, o querer perder peso no esta para nada renido con tener vida social. Asi es cuando una dieta esta condenada al fracaso. Hay que entender que es una decision para siempre.

    Que aun hay algun dia que me apetece cogerme la hamburguesa grasienta en vez de la de pollo? Pues si, es verdad. Pero para ese dia elijo acompanarla de algo mas sano (ensalada en vez de patatas, verduras asadas).
    Pero salir puedes seguir saliendo sin problemas.

    Yo voy despacito, he perdido 10 kilos desde enero, pero estoy mas segura de mi misma porque me doy un capricho de vez en cuando, en vez de quedarme encerrada en casa reprimiendo los antojos.

    Saludos y suerte!

    Responder
    Nat
    Miembro


    Nat on #101280

    Ay, hija, estoy de acuerdo contigo porque eso le funciona a mucha gente. Pero a mí no. Llevo años y años escogiendo la opción más sana de la carta, evitando los postres y bebiendo agua cuando salgo por ahí (menos cuando voy a cervecerías, entonces sí que no) incluso cuando no estoy a dieta. Aunque bueno, siempre estoy a dieta jaajjaa, hasta cuando estoy engordando. Incluso saliendo a cenar con amigos y tomándome yo un zumo de tomate mientras ellos se ponen hasta las trancas. Cuando me toca comer fuera por trabajo, jamás pido postre, sólo un café solo con hielo, después de haber comido la opción más sana posible.

    Con un solo día a la semana que no me haga yo la comida en casa, esa semana ya no adelgazo. Porque aunque sea la opción más sana de la carta, lleva mucho más aceite que si lo cocinas tú, mucha más sal, mucho más de todo. Si a eso le añades un par de cervezas (¡dos en una semana! ¡No seis en una noche!), la cuenta sale al revés y empiezo a engordar. Y si me tomo tres cervezas un par de veces a la semana, ya ni hablamos. Y no me gusta la cerveza sin alcohol, prefiero beber agua XD

    Por eso para mí adelgazar es recortar vida social (de la de comer y beber). Evidentemente sigo yendo al cine (sin palomitas) a pasear, de compras y a hacer maratones de cine con amigos. Pero como la cosa derive en comida y bebida, se acabó el descenso y comienza el ascenso. XD

    Responder
    Elena Devesa
    Superadministrador


    Elena Devesa on #101285

    Nat, cuando puedas porfa escríbeme a [email protected]

    Gracias!!!!

    Responder
    Alba
    Invitado


    Alba on #101311

    Sinceramente deberías poner todo en su sitio y decirle las cosas claras, es normal que le duela (por experiencia) pero es por su salud
    En cuanto empiece a perder peso todo irá rodado(por experiencia también????) se vera más ágil y mejor en todos los aspectos (incluso a la hora del sexo y eso llama mucho la atención a los hombres) Vivirá mejor, más feliz y sano!

    Responder
    Afterlife
    Invitado


    Afterlife on #101315

    Creo que mi opinión va a ser incluso menos popular. Conocí a mi novio por internet y me enviaba fotos donde tenía un peso normal, estaba delgado pero en su peso. A los 8 meses nos vimos en persona y había aumentado de peso considerablemente (no está obeso, pero si ha cogido muchos kilos) y a mí siempre me han gustado más los chicos «entrados en carnes», pero me preocupaba su salud. En su casa nunca han tenido horarios establecidos para comer, nunca nadie les ha dicho «hijo, tienes que comer algo», por lo que siempre ha comido lo que ha querido, cuando le ha dado la gana y, a todo esto se le añadió que al estar en una relación a distancia, cuando estábamos separados, parece que su único consuelo era la comida.

    En el último año yo he intentado cuidarme, hacer ejercicio, porque aunque tengo un IMC algo más bajo de lo que debería, mi condición física era pésima, me ahogaba cuando tenía que correr para coger el tren, una caminata por el campo me destrozaba, ect. Pensé que, posiblemente esto le animaría a él también a hacer deporte, pero no ocurrió. Después de casi 4 años de relación me planté, y le dije que no podía continuar teniendo una vida tan sedentaria, sobre todo cuando hay antecedentes en su familia con diabetes, y encima relacionada con otras enfermedades aún peores. En parte, me da lástima nunca haberle visto en persona con un peso normal, pero lo que más lástima me da es que no cuide su salud y que acabe arrastrándome a mí también a su vida poco saludable, ya que cuando estamos juntos, siempre le digo que tenemos que cocinar en casa, que preparemos menús, y él siempre me acaba arrastrando a salir a comer a lugares de comida basura que no nos benefician a ninguno de los dos.

    Creo que tal vez no tienes que ser tan dura como lo fui yo (porque reconozco que tal vez me pasé), pero tienes que intentar abrirle los ojos aunque sólo sea en el tema de la salud. Mucho ánimo y que todo vaya bien!

    Responder
    Pilar P.
    Invitado


    Pilar P. on #101319

    No me puedo sentir más identificada. Y en estos momentos, hundida.

    Responder
    Ele
    Invitado


    Ele on #101339

    Estoy completamente de acuerdo con Nat! He pesado 65 kilos, 70, 80 y hasta 95 kilos, y salvando pequeños matices, me he sentido, por desgracia, gorda y fea… Cuando tienes un problema de autoestima realmente poco importa cómo estés, lo que vale es lo que tu cabeza de dice. Y desde luego lo que menos necesitas son juicios sobre tu persona. Todos sabemos cuáles son las directrices para una vida «sana y saludable», pero hay momento en la vida en los que simplemente NO PUEDES. Porque no es el momento, porque el ánimo no te lo permite, porque X motivo en tu vida te hace sentir que da igual lo que hagas, que nunca llegarás a ser la persona que sueñas ser.
    Sin más divagaciones, quería decirte que si amas a esa persona no te preocupes en aconsejarle qué debe hacer para tener una mejor salud o un «mejor» físico, simplemente habla con él, escúchale sin juzgarle, y bríndale tu apoyo para que se sienta mejor consigo mismo. Afortunadamente cuando te rodeas de gente bonita que te quiere de verdad, dejas de pensar en el resto de mundo, y poco a poco te das cuenta de que eres merecedora de su amor, y por supuesto del tuyo. Cuando empiezas a amarte y aceptarte como eres, el mundo cambia de color. Un abrazo!

    Responder
    Sofía
    Invitado


    Sofía on #101341

    Buenas.

    Ya es casualidad que justo ayer estaba pensando en pedir el mismo consejo.

    Conozco a mi pareja desde hace 10 años. Siempre ha tenido mucho sobrepeso pero ha sido desde hace unos años que yo he empezado a preocuparme por su salud. Empieza a costarle hacer cosas cotidianas.
    Yo he probado a hacerle las comidas, a hacer ejercicio con él, y a intentar que vaya a un psicólogo pero no hay forma. No consigo que se dé cuenta de sus hábitos y de lo peligrosos que pueden llegar a ser.

    Lo he intentado con mano derecha y mano izquierda y en distintas ocasiones me han servido las dos. Pero al final todo termina con el mismo peso y los mismos sofocos.

    Eso que han dicho de que de repente tu cabeza hace click es verdad pero, y si n lo hace? El cuerpo no perdona, los años pasan y el peso sube o no baja.

    Yo tmp se ya qué hacer pero sé que, por él, n voy a rendirme. Cada persona es un mundo y me temo que hay que ir tocando teclas hasta encontrar la acertada

    Responder
    Bel
    Invitado


    Bel on #101361

    Hola Nat! Es la primera vez que escribo por aquí pero ha sido leerte y no he podido no hacerlo, tu historia es tan tan pero tan parecida a la mía que incluso ahora estoy en el mismo punto que estás tú. No consigo quererme, ni parar el bucle de salir y disfrutar con mis amigos sin parar de pensar un solo segundo que estoy engordando y cada vez estoy más monstruosa…

    Para la chica que pregunta en el foro, suscribo cada palabra de Nat. Cuando estás en un proceso autodestructivo así, cualquier recomendación o consejo es tomado como un ataque que te hunde más en ese circulo vicioso … Lo primero es preocuparse por tener una mente sana y todos los demás hábitos irán cambiando poco a poco

    Responder
    MERLINELENCANTADOR
    Invitado


    MERLINELENCANTADOR on #101370

    Soy la primera que entiendo lo de la vida social y además yo no es que coma perfectamente, para nada! yo como normal, guisos, sopas, arroces… y cuando salgo pues bebo y como lo que me apetece. Y para nada espero que él lleve una vida restrictiva en ese aspecto, es decir que si salimos a comer (lo cual hacemos mucho) que coma lo que quiera, y que si sale de fiesta que se beba sus pintas como siempre, como habéis dicho, tenemos 22 años. Yo el problema lo veo más en que su alimentación es algo ya exagerado, de desayunar con cocacola, comer dulce en cada comida, se lleva el almuerzo al trabajo y siempre es un par de refrescos, dos bolsas de patatas fritas y un bollo, la cena siempre congelados, está tan acostumbrado a los aditivos que si preparo algún arroz me pide que le eche salsa siempre porque «a las salsas le añaden cosas que dan sabor y color que un plato normal cocinado en casa no tiene», palabras literales suyas. También entiendo que la cultura culinaria de nuestros países es muy distinta, pero pordiosito….

    Pero bueno, creo que ha habido muchos comentarios diversos, entiendo que lo de la autoestima es un problema y por eso quiero ser lo más delicada posible para no herirle por ese lado. Creo que en su caso además es una cuestión de que siempre ha sido alto y delgado, así fuertecito porque tiene la espalda ancha y mide 1,83 y siempre ha sido bastante guaperas y ha ligado mucho, ha estado con muchas chicas muy atractivas… Creo que eso le afecta en el sentido de que no termina de aceptarse en este nuevo peso y me ha hecho comentarios del tipo «claro, cuando yo salía de fiesta y se me acercaban X chicas, ahora eso ya no me pasa», también se compara conmigo, dandome a entender que yo soy mucho más atractiva que él…

    Por otro lado Nat de lo que si que estoy segura es de que él no tiene dudas de que me pone, me atrae y no me averguenza en lo más mínimo, de hecho soy bastante pegajosa y tocona y de decir piropos jajaja

    Yo creo que lo que a él le duele es la constatación de estar gordo y de que yo pueda opinar que lo está, porque si yo lo pienso, más gente lo está pensando también de él, y no le gusta reconocer que está gordo, va más por ahí la cosa que de que dude de mi atracción y mi amor hacia él… no se si me explico.

    Bueno creo que de momento voy a dejarle tranquilo sin hacerle comentarios sobre la dieta y el ejercicio y si acabamos por mudarnos juntos en unos meses (cosa que llevamos hablando un tiempo) ya tal vez tenga que sacarle el tema si afecta a mis comidas, porque como Afterlife a veces en la vida de pareja al hacer las cosas juntos hay que ponerse uno poco más de acuerdo.

    Responder
    marieta
    Invitado


    marieta on #101399

    Te entiendo perfectamente porque hasta cosa de un año estaba en la misma situación con mi novio. Siempre ha sido un chico gordo (y yo encantada de la vida) pero llegó un momento que me preocupaba su forma de vida, de alimentación y sobretodo su salud. En unos cuantos meses engordó más de 40 kilos y tuvo que ir en varias ocasiones a urgencias porque al tumbarse le costaba respirar.
    El caso es que él no se daba cuenta de la situación, siempre me decía que no se veía obeso, que los problemas de respiración no podían venir de ahí, que había gente que estaba mucho más gorda que él y no le pasaba nada etc. Y llegó un punto de la relación que nuestro tema de conversación se redujo a; «¿qué vamos a comer hoy? ¿Qué cenamos? ¿Pedimos una pizza?. Cuando hablaba con él a buenas, nos enfadábamos. Cuando hablaba con él a malas, nos enfadábamos. Cuando estaba encima de él hablándole del tema, discutíamos y cuando intentaba pasar, también.
    Así que decidí empezar por pequeñas cosas, por ejemplo, evitar el tema comidas. Al principio fue muy difícil os lo aseguro pero poco a poco fui consiguiendo volver a hablar con él de otras cosas. Luego pasé a buscarle pequeñas motivaciones (nunca relacionadas con la alimentación); escribir algún artículo en blogs a los que seguía, planear alguna pequeña escapada con mucho tiempo de antelación… es decir, que tuviera la mente ocupada en otras cosas y cuando vi el momento le escribí una carta (muy bonita por cierto) pidiéndole que volviera a ser el de antes (se había vuelto mucho más gruñón y pesimista). Cuando la leyó no me dijo nada pero al cabo de un par de semanas su cabeza hizo Click y cambió radicalmente de hábitos. Era él quien se buscaba motivaciones personales, quien cuidaba la alimentación, empezó a hacer deporte y hasta cambió de trabajo a uno que le gusta de verdad.
    Todavía no se muy bien que le hizo cambiar pero ha vuelto a ser el de siempre.Dice que fue porque estuve a su lado sin agobiarle, que aunque me dijera que no y se pusiera excusas siempre fue consciente de lo que le estaba pasando.
    Así que mi consejo es que no le agobies, no centres todas tus conversaciones en ese tema y simplemente apóyalo en las pequeñas cosas pero sin perder nunca de vista el problema.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 14 entradas - de la 1 a la 14 (de un total de 14)
Respuesta a: Mi novio
Tu información: