Hace un año por trabajo me mudé a un pueblo. No es un pueblo pequeño de mil habitantes, tiene bastante población, pero aún así más o menos todos se conocen.
Pronto hice piña y estoy muy contenta salvo por un pequeño detalle que para muchas no tendrá importancia pero para mí sí lo es.
Estas chicas se cuentan todo. Pero no todo lo de ellas no, lo de las demás.
Una de sus amigas se enteró la semana pasada de que su marido tiene una doble vida y la mujer está destrozada. A esta chica la conozco de dos días y considero que no debería saber nada de su intimidad.
Otra cosa que sé, que otra amiga de este grupo está medio deprimida porque quería ser madre soltera y por el sobrepeso que tiene no puede.
Sé sobre el matrimonio de la hermana de una de ellas que tampoco son cosas bonitas…
En resumen, que cada vez que hablan con alguien esa conversación se la cuentan a todos, sin ser consciente de que si una amiga nos cuenta que se va amargada a cenar con su familia porque su hermana es una gilipollas y que ni sus padres la soportan, no puedes contarle eso a otra de tus amigas.
Estas chicas me caen muy bien pero no siento que les pueda contar ni mi apellido.
No creo que lo hagan por mal sino porque no tienen tema de conversación.
Sé por ejemplo, que a la amiga que se iba a cenar mal por su hermana le habría parecido fatal que le contase eso a la otra chica(hasta le contó el mote que le tienen), pero tampoco creo que le sienta bien que yo le diga «oye, esto que estás haciendo está mal».