Reproducimos testimonio que nos llega a [email protected]
Tengo novio desde hace dos años y todo va genial. Nos llevamos muy bien y, entre nosotros, hay química a raudales. El sexo es salvaje y explosivo y, en mi opinión, sigue siendo igual de bueno que el primer día. Pero ya he pillado a mi pareja, en varias ocasiones, zurrándose la sardina a mis espaldas.
La primera vez fue en la ducha. Entré al baño mientras él se duchaba y lo pillé de pleno. Él no me vio porque, nada más presenciar semejante imagen, salí del baño desconcertada. Y otro día salí de madrugada al salón, por si se había dormido en el sofá, y me lo encontré de la misma guisa.
No le he dicho nada y no sé si comentárselo. Pillarlo estas dos veces me da que pensar que no han sido casos aislados y que lo hace habitualmente. Me ha hecho dudar de que, igual, el sexo no esté siendo tan satisfactorio como yo imagino o que él tenga carencias que a mí se me están pasando por alto.
No sé si decirle que lo he pillado y hablar del tema como dos adultos, pero me da miedo que piense que he invadido su intimidad y se cierre en banda. No sé… ¿qué pensáis?
