Buenos días, chicas.
Necesito contaros lo que me está pasando, a ver si alguna de vosotras ha estado en una situación similar.
Llevo un año con mi pareja. Todo va muy bien: nos hemos ido a vivir juntos y, como en cualquier relación, tenemos nuestros problemas, pero nada que no se pueda solucionar hablando con respeto y cariño.
Sin embargo, hay un tema que me preocupa bastante: su negativa a sacarse el carné de conducir.
Él dice que en su familia nunca ha hecho falta, que sus padres tuvieron un problema con el coche hace años y que, desde entonces, siempre han viajado en autobús o se las han apañado de otra manera cuando querían ir a algún sitio. Según él, no lo ve necesario.
En eso discrepamos mucho. Creo que hoy en día el carné de conducir te da mucha libertad e independencia, además de abrirte más posibilidades en el terreno laboral. Y, por supuesto, si surge una urgencia, es fundamental tener la opción de coger un coche.
Él insiste en que, como yo ya tengo carné, puedo conducir yo o, en su defecto, que vayamos en otro medio de transporte. Pero sinceramente, no me parece justo, y ya no es solo cuestión de justicia: también es de sentido común.
Si algún día me pongo mala, no puedo moverme y necesito que alguien me lleve de urgencia al hospital, ¿qué hago? ¿Llamo a un taxi pudiendo él conducir mi coche y evitar una posible desgracia?
No sé si estoy exagerando o si simplemente soy demasiado dependiente del coche, pero lo cierto es que, para mí, saber conducir es algo básico. Aunque no tengas coche propio, es una habilidad útil para cualquier situación de necesidad o emergencia que pueda presentarse.
¿Qué opináis vosotras?
¿Lo veis tan necesario como yo?
Muchas gracias por leerme.
