Quería contaros algo que me ha pasado y que me tiene bastante removida. Mi pareja tiene 46 años (llevamos unos dos años juntos) y un hijo de 19, fruto de una relación anterior que terminó cuando el niño tenía 5 años. El chico, sinceramente, se ha convertido en un auténtico tirano. Incluso me atrevería a decir que muestra rasgos preocupantes, quizás hasta psicopáticos.
¿Qué ha pasado? Tiene llaves de nuestra casa, y aprovechó que estábamos fuera un fin de semana para venir con un grupo de amigos. No os podéis imaginar la que liaron, un desastre. Tiraron mi ropa interior por toda la casa, movieron la tele hasta la terraza para ver un partido y acabaron tirándola al suelo. También rompieron un espejo antiguo y una pintura que compré en París y que me costó 400 euros. Fue un capricho, sí, pero era preciosa. Sinceramente, fue muy fuerte todo lo que encontré.
Su excusa fue que se emborracharon, que dos de los que vinieron ni siquiera los conocía, que eran amigos de sus amigos y que fueron ellos los que armaron el lío. Por si fuera poco, también ha desaparecido mi portátil. Un MacBook. Y la psicóloga que le está tratando dice que hay que perdonarle y trabajar por formar una familia. Yo, sinceramente, alucino.
He hablado con mi pareja y le he dicho que por el momento no quiero que su hijo vuelva a entrar en casa. Él me ha respondido que ni hablar, que es su hijo y que no va a dejarle fuera. Le pregunté quién me va a pagar el Mac, y me dice que la psicóloga ha propuesto que su hijo trabaje este verano, probablemente en una tienda de sus abuelos, para devolverme el dinero.
El problema es que la casa es de mi pareja, y me ha dicho que todo lo que se rompió —excepto el portátil— lo va a pagar él, pero que no tengo derecho a reclamarle nada más. Además lo cero arrepentido, me mira con una sonrisa desafiante porque ve que va a salir impune de todo eso.
Me siento profundamente humillada, y lo peor de todo es que veo que este chico va directo al desastre. Y no sé cómo seguir adelante en medio de todo esto.
