Llora todo lo que tengas que llorar y no te avergüences de estar triste. Mi perrito murió hace 12 años y sigo emocionándome cuando le recuerdo. Fue mi compañero de vida durante 14 años. Es una tristeza tan grande que se siente cuando se van y así tan repentinamente no me lo puedo ni imaginar. Al principio yo no quería saber nada de tener otro perro, pero al tiempo sentí que echaba de menos esa parte de mi vida y hace 5 años que tengo otra perrita, ojalá pronto te sientas con fuerza de nuevo para llenar tu vida de amor perruno. Recuérdale y quédate con que lo que vivió contigo fue feliz.