Muy buenas, chicas. Me gustaría que me dieseis un consejito porque mi suegra me está tocando un poquito las narices.
El año que viene mi niño empieza primero de Primaria; ya se acaba lo que es Infantil y empieza el colegio de los mayores, y está súper contento. La cosa es que estamos decidiendo centro escolar de cara al año que viene, aunque aún queda bastante, pero nos gusta ser previsores.
Yo he pensado en uno lo más cerca posible de mi casa, porque voy siempre con prisas a todos lados y también por comodidad para él, pero mi suegra se ha empeñado en que llevemos a mi niño a uno que, según ella, es buenísimo, pero que queda bastante lejos de donde vivimos y sería como añadir 20 minutos más todos los días.
No digo que sea mala la opinión de la mujer ni el colegio en el que quiere que estudie su nieto, pero es que no se ha parado a pensar en que tenemos que madrugar media hora antes y eso para un niño no es plato de buen gusto; bueno, ni para un adulto tampoco.
Mi marido, por no llevarle la contraria de primeras, ha dicho que lo vamos a pensar, pero yo tengo clarísimo que no voy a ceder y que al colegio al que vaya mi hijo está bastante bien, y ahí uno se tiene que meter, nadie más, y mucho menos su madre dando consejos acerca de dónde puede estudiar mejor el niño o dónde va a estar más a gusto.
Creo que eso es decisión de mi hijo si en algún momento cuando sea más mayor no está a gusto en su colegio, pero que lo hable con nosotros y, sin ningún problema, le cambiaremos.
Pero parece que su padre es un poco cortado a la hora de dejar las cosas claras a su madre y a mí no me da la gana de estar siempre dando la cara y quedar como la bruja. Es por eso que no sé qué hacer en esta situación ni cómo decirle amablemente que no sin que se enfade y que mi marido deje de darle esperanzas.
Muchas gracias a las que os habéis parado a leerme. Un besito.
