Mi suegro lleva años haciendo comentarios sobre mi peso en tono de broma. El otro día mencionó que su sobrina está adelgazando «a ver si me inspira». Mi pareja se rió.
Al principio lo dejé pasar porque no quería empezar con mal pie. Era el padre de mi pareja, acabábamos de conocernos, pensé que era su forma de romper el hielo y que ya se le pasaría. No se le pasó. Lleva cuatro años sin pasársele.
Siempre en tono de broma, que es la coartada perfecta porque si dices algo eres la que no tiene sentido del humor. Que si «hay que ver cómo te sientan los macarrones», que si «tú y yo a la ensalada», que si mira qué bien fulana que ha empezado a correr. Comentarios sueltos, sin maldad aparente, con esa sonrisa de quien cree que está siendo gracioso. Y mi pareja riéndose porque «es su forma de ser» y porque lleva toda la vida con él y ya no lo oye.
Pero yo sí lo oigo.
El otro día fue diferente. No fue un comentario de pasada sino que lo construyó. Que si la hija de su hermano había empezado con una nutricionista, que si había adelgazado ya varios kilos, que si se la veía muy bien, que si «a ver si te inspira». Lo dijo mirándome. Sonriendo. Esperando que me riera.
Mi pareja se rió.
Luego en el coche le dije que eso no había estado bien. Me dijo que su padre no lo dice con mala intención. Ya lo sé que no lo dice con mala intención, o eso quiero creer, pero llevamos cuatro años y no sé en qué momento «no lo dice con mala intención» se convirtió en razón suficiente para que yo aguante cada reunión familiar esperando el comentario de turno. Porque siempre hay uno. Sin falta. Como un ritual.
Lo que más me duele no es el suegro. Es que mi pareja lleva cuatro años eligiendo no ver algo que a mí me afecta. Que cada vez que lo saco me explica a su padre en vez de ponerse de mi lado. Que la persona que tendría que decirle «oye papá ya está» se ríe porque «es su forma de ser» y eso es más fácil que tener una conversación incómoda con su familia.
No sé si esto tiene solución mientras mi pareja no entienda que el problema no es solo su padre.
