Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Tengo una vecina que es unos años más joven que yo y vive sola. Es la típica chica que no se compromete con nadie, súper autosuficiente e independiente. Alguna vez la he visto traerse chicos a casa, pero poca cosa, se nota que vive y trabaja para ella y la admiro por ello, pero, desde hace un tiempo, me tiene con la mosca detrás de la oreja.
Todo pasó un día que mi marido salió a tirar la basura y tardó en volver más de lo normal. Me asomé al balcón y lo vi en la calle hablando con ella. No estaban haciendo nada del otro mundo, pero me dio que pensar. A partir de ese día lo he visto más de una vez con ella en el rellano, de cháchara y cuando ha subido a casa me ha dicho que se la ha encontrado por casualidad y que estaban hablando del trabajo – los dos son profesores – y que no me montara ninguna película que no había nada entre ellos.
Mi marido y yo estamos bien, pero llevamos más de 10 años casados y tenemos dos hijos, entiendo que pueda llamarle la atención nuestra vecina, que es más joven que yo y tiene un cuerpazo. Quizás sólo habla mi inseguridad, pero me parece mucha casualidad que, ahora, se la encuentre todos los días en el rellano y siempre tengan algo que hablar del trabajo. Estoy muy paranoica, ¿creéis que mi marido tontea con ella o soy yo que lo estoy malinterpretando?
